Por estos días, los expertos del EAAF trabajan en la identificación de los restos óseos de otras dos personas encontrados en los barriles.
Galañena Hernández fue secuestrado el 9 de agosto de 1976 en la capital argentina junto a Jesús Cejas Arias, otro diplomático cubano que sigue desaparecido.
Ambos fueron trasladados al centro clandestino de detención conocido como "Automotores Orletti", pieza clave del Plan Cóndor, tal como se denominó a la represión coordinada de las dictaduras del Cono Sur en los años 70 y 80.
Allí estuvieron cautivas unas 200 personas, entre uruguayos, argentinos, chilenos, bolivianos, cubanos y paraguayos, detenidas de manera ilegal, como el hijo y la nuera del poeta Juan Gelman, Marcelo Gelman y María Claudia García Iruretagoyena.
Tras el secuestro de ambos diplomáticos, la dictadura montó un operativo para simular que los funcionarios habían abandonado el Gobierno cubano a través de la difusión de una nota adjudicada a Galañena Hernández y César Arias que decía que habían desertado de la embajada "para gozar de la libertad del mundo occidental".
El caso es investigado por el juez Daniel Rafecas, a cargo de la causa por los delitos de lesa humanidad cometidos en Automotores Orletti, que funcionó bajo la fachada de un taller mecánico entre mayo y noviembre de 1976.
