Todo comenzó con una denuncia del empresario Juan Armando Benítez, quien denunció la desaparición de una gargantilla y unos aros de brillantes y zafiros valudos en 80 mil dólares que la jurado de "Bailando por un sueño" había lucido en el espectáculo "Moria Fashion Show", realizado el viernes en el Centro de Convenciones de la Conmebol.
Cuando Casán intentó regresar la noche del sábado a Buenos Aires fue demorada por las autoridades, que constataron que existía un pedido de captura en su contra, por lo que pasó la noche en la Comisaría de la Mujer en Asunción.
Pero luego de prestar declaración indagatoria en el marco de la investigación que realiza la fiscal de la causa, Celeste Campos Ross, la artista fue puesta en libertad. Sin embargo, Campos Ross ordenó la detención del amigo y socio de Casán, Luciano Garbellano, y de Alexis Sotto, asistente de la vedette, para continuar con la investigación.
Antes de volver a Buenos Aires, en donde mañana participará en la emisión en vivo de "ShowMatch", la actriz calificó al escándalo como una "truchada armada" e ironizó sobre el tema vía Twitter. "¡Las joyas son para adornar cuellos sin gracia! ¡Mis joyas son mi escote, mis dos lolas y mi cerebro!", escribió.
Quien también habló del tema fue Garbellano, quien deberá declarar en Paraguay en las próximas horas. "Nunca ha pasado nada en camarines. Juan Armando Benítez quiso promocionar su joyería. Investigando, a través de nuestros abogados, nos dimos cuenta de que él tiene causas por tráfico de oro", dijo al ciclo "Ponele la firma", al tiempo que denunció irregularidades en la investigación y sostuvo que están estudiando si existe "vinculación de la fiscal con el joyero". (Reporter)

