La bronquiolitis es una infección respiratoria aguda que se manifiesta principalmente en niños menores de 2 años. Recibe este nombre porque afecta los bronquiolos, que son pequeños conductos por donde circula el aire que respiramos y que con la infección se inflama y se llena de secreciones.
Los primeros síntomas de la bronquiolitis suelen ser iguales a los de un resfrío común: congestión nasal, mocos, catarro, tos. Éstos, que duran unos pocos días, son seguidos de un agravamiento de la tos, aumento de la frecuencia respiratoria y sibilancias. Los niños con bronquiolitis también pueden presentar fiebre, falta de apetito y pueden vomitar luego de toser. El tiempo aproximado de duración de la enfermedad es de 7 a 10 días.
El contagio es directo al diseminarse pequeñas gotas de fluido de la nariz y la boca que se esparcen por el aire al toser o estornudar y también pueden quedar sobre los objetos que se toquen.
Se aconseja lavarse las manos con agua y jabón luego del contacto con los niños enfermos y desechar los pañuelos usados. Los niños deberían permanecer en el domicilio mientras duren los síntomas; los virus respiratorios pueden eliminarse durante varios días.
