La unidad de las naciones latinoamericanas contribuyó significativamente a ese resultado, a pesar de la oposición de Estados Unidos, Japón y algunos miembros de la Unión Europea, señala una nota de la misión cubana en la Unesco.
Esta Convención, firmada hace más de 40 años, posee insuficiencias y lagunas que no permiten combatir eficazmente los sofisticados métodos de las redes criminales, las cuales trafican con el patrimonio arqueológico, paleontológico y subacuático de los pueblos.
Cuba, junto al resto de los países de Latinoamérica que han ratificado esta Convención, defendió la creación de órganos de seguimiento de este instrumento internacional.
La delegación cubana también instó a reflexionar sobre el fortalecimiento normativo como solución duradera para poner fin al saqueo de la riqueza patrimonial de los pueblos del Tercer Mundo.
En ocasión de este encuentro, la Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) presentó esta semana una treintena de obras históricas y artísticas que fueron recuperadas años después de haber sido sustraídas o exportadas ilícitamente desde sus países de origen. (Télam)
