La elección de la madre puede ser por una persona, en caso de que no sea el padre, que considere como alguien de importancia para su contención.
Sin embargo, el proyecto contempla la posibilidad de que los profesionales médicos decidan justificamente impedir que la embarazada esté acompañada en el parto.
El objetivo de la iniciativa es que "la población alcance el nivel más elevado de salud sexual y procreación responsable, respetando el derecho a una atención prenatal adecuada con herramientas de información y formación".
March indicó que la presencia física del padre en la sala de parto "permite disminuir la ansiedad propia del momento y aleja distintas fantasías, temores y angustias propias del alumbramiento". La propuesta, además, dispone que se preserve el cuerpo del niño nacido sin vida hasta el momento en que se obtenga su filiación mediante el análisis de ADN.
