El juez del tribunal que en 1985 condenó a los máximos responsables de la última dictadura militar advirtió además que Scioli debe "redireccionar el gasto público", al considerar que "hay que gastar más plata en seguridad" y en políticas de otras áreas para revertir la problemática.
Arslanain realizó estas declaraciones luego de que la semana última participara en el Congreso de la Nación sobre una campaña de "Seguridad e Inclusión Social" contra la violencia institucional, promovida por el Movimiento Evita, la agrupación kirchnerista más crítica de la política de seguridad de Scioli. Con la consigna "Ni un pibe menos", en aquel acto de lanzamiento, se criticó a la Policía Bonaerense y se repudió el homicidio de Lautaro Bugatto, un joven futbolista asesinado el 6 de mayo en el distrito de Almirante Brown, por cuyo crimen se le dictó prisión preventiva a un policía bonaerense.
"Hay un grave problema en el país, fundamentalmente, en la provincia de Buenos Aires como, por ejemplo, con los niños fuera de todo control social y mano de obra sumamente barata que están haciendo de choferes para los robos de vehículos", denunció hoy Arslanian en diálogo con radio Brisas, de Mar del Plata.
El ex juez completó: "En este fenómeno, muy complejo, hay que ver qué se hace con los chicos en conflicto con la ley penal, esos niños que están volcados a las modalidades más violentas de delitos".
El ministro de la gobernación de Felipe Solá entre 2004 y 2007 opinó que eso ocurre por la falta de una política integral al respecto por parte de la administración provincial.
"Hay que tener una planificación muy consistente, proponerse metas, objetivos, y redireccionar el gasto público: hay que gastar mas plata en seguridad", criticó.
Argumentó que "las cámaras de seguridad cumplen con una finalidad pero, acá, hay que lograr tener (también) un sistema de comunicación policial encriptado. Hoy, la comunicación se viola sistemáticamente porque los delincuentes escuchan la banda policial y esto es muy negativo, porque saben cuándo va a haber una intervención policial".
Además, advirtió que la causa de la delincuencia juvenil más violenta no radica exclusivamente en el consumo de drogas.
"Ojalá fuera tan sencillo el tema como para decir que es un solo factor el que determina la violencia, sería un error grave", enfatizó.
Arslanian argumentó que "la droga es un componente, pero las causas de la violencia tienen muchísimo que ver con fenómenos tales como exclusión social, marginalidad, fracaso de controles sociales primarios en los jóvenes y deficiencia del funcionamiento de las agencias penales".
