“El matrimonio fue a Easy Pilar para hacer varias compras, porque tenían que refaccionar su casa, y una de esas cosas era una especie de pequeño artefacto para cañerías, que debían reemplazar por uno nuevo”, explicó el abogado de la pareja Sergio Bivort a FM Plaza. Y siguió: “La cuestión es que llevaron el que ya tenían en su casa, entraron al local y le mostraron al personal lo que llevaban”.
Sin embargo, en medio de la compra, un empleado de seguridad, sin saber que la pareja había informado a la entrada que portaban este elemento, pensó que estaban tratando de robarse algo.
“Hubiera bastado con preguntarles –dijo el abogado-, pero en cambio los siguió durante 10 o 15 minutos mientras realizaban las compras, y al momento de llegar a las cajas dio la orden de que no pasaran, porque según él se estaban llevando mercadería”.
Allí mismo se generó una discusión de casi media hora e, incluso, trataron de “cachear” a la mujer con personal femenino.
“Esta gente quedó muy dolida y shockeada, pero -a diferencia de otros que quizás lo dejarían pasar-, decidieron reclamar por algo que en realidad es de raigambre constitucional, ya que artículo 42 indica que dentro de los derechos de los consumidores está consagrado el derecho a un trato digno y equitativo”, finalizó Bivort.
