La cirugía, que se realizó en forma gratuita en el hospital Ricardo Gutiérrez de la capital provincial, consiste en el corte vertical de gran parte del estómago y la colocación de un tubo gástrico para dar el diámetro adecuado al tamaño del órgano.
"En el estómago hay una hormona llamada grelina, que es la del apetito, la de la ansiedad. Es una hormona que interactúa con otras y regula el hambre en el cerebro. Entonces al quitar esa parte del estómago estamos quitando grelina", detalló el cirujano Ricardo Errera, que encabezó la operación.
Alejandra pesaba 108 kilos antes de la cirugía que, en apenas 40 minutos, le cambió la vida. Ahora su peso es de 90 kilos y los médicos aseguran que seguirá bajando hasta llegar a su peso ideal.
"Fui a nutricionistas, tomé pastillas, me maté en el gimnasio, hasta fui paciente de Giselle Rímolo", contó Alejandra para quien la intervención fue "lo mejor que me pasó: no hace ni un mes que estoy operada y me siento espléndida. No estoy pasando por momentos difíciles. No tengo hambre".
"Los pacientes después de la intervención no tienen hambre, y por eso bajan rápidamente de peso", explicó Errera.
Hasta ahora los hospitales provinciales en los que se realizaban este tipo de cirugías eran el San Martín de La Plata, el Bocalandro de Tres de Febrero y El Cruce de Florencio Varela.
El Gutiérrez se sumó al grupo al llevar a cabo, el 17 de mayo, la primera cirugía bariátrica en la historia del establecimiento y en el marco de la reciente puesta en marcha del Plan Provincial de Alimentación.
"Estamos orgullosos de avanzar cada vez más con este tipo de cirugías que antes eran exclusivas de los centros privados. Hoy contamos con cuatro hospitales donde ya se realizaron 47 cirugías bariátricas", contó el ministro de Salud provincial, Alejandro Collia.
El funcionario aclaró que "la obesidad es una enfermedad que afecta a casi el 18 por ciento de las personas en nuestro país".
Ahora Alejandra se encuentra en la etapa de adaptación de su estómago: “se trata de una nueva forma de ver la vida, de un cambio de mentalidad", dijo Errera.
Explicó que "la gastrectomía te da un tiempo, de un año y medio, dos años, para que puedas cambiar tu forma de vida y aprendas a alimentarte en forma sana y en cantidades normales. Hay pacientes que vuelven a engordar porque no siguen el tratamiento, que es de por vida”.
Las cirugías bariátricas son las intervenciones realizadas a personas con problemas de obesidad, cuando no dan resultado las alternativas no quirúrgicas.
Antes que un paciente sea sometido a una cirugía de este tipo se requiere un tratamiento: pasan por varias etapas de diagnóstico, porque muchas veces no es necesario llegar a la cirugía y se puede lograr un peso adecuado con cambio de hábitos.
Las cirugías están incluidas en el “Plan Provincial de Alimentación Saludable”, cuyo objetivo es mejorar los hábitos de alimentación y disminuir la incidencia de los trastornos alimentarios. (Télam)
