Un jefe policial informó a DyN que en esa oportunidad cuatro ladrones intentaron robarle la camioneta Hyundai Galloper a José Fernández, un ex policía federal de 55 años, que llegaba a su casa.
Fernández extrajo su arma y se tiroteó con los delincuentes, enfrentamiento que terminó cuando uno de los ladrones fue asesinado y los otros se fugaron.
La fiscalía a cargo del caso como primera medida impuso una custodia policial a la casa de Fernández ante el temor de una posible represalia de los cómplices del ladrón muerto.
Según el informante la fiscalía no dispuso ninguna medida restrictiva contra Fernández, sólo retiró su arma para someterla a distintas pericias de balística.
