En contra lo hicieron 32 diputados con todo el PRO, mas el sector del peronismo anti-K; en tanto fueron 6 las abstenciones, entre ellas de la fundadora de la Coalición Cívica Elisa Carrió y su ex aliada Graciela Ocaña.
La sesión, tras un cuarto intermedio iniciado a la medianoche de ayer luego de ocho horas de debate y 55 oradores, se reinició hoy puntual a las 10 y el presidente del Cuerpo, Julián Domínguez, así como la vicepresidenta primera, Norma Abdala de Matarazzo, se encargaron de aplicar en forma rigurosa el tiempo otorgado a cada orador. Incluso, en más de una ocasión cortaron el micrófono sin distinguir entre opositores y oficialistas.
La ley declara "de interés público nacional y como objetivo prioritario de la República Argentina el logro del autoabastecimiento de hidrocarburos, así como la exploración, explotación, industrialización, transporte, y comercialización de hidrocarburos", un punto central de la norma que apunta al control no solo de la producción sino de todo el mercado interno petrolero.
Las quejas contra la ley apuntaron a la falta del control del gobierno por el desmantelamiento de YPF, la intervención anticipada sin la aplicación previa de la ley de expropiación y sin el pago de una indemnización antes de que el Estado se haga cargo de la empresa, y una supuesta discriminación contra la española Repsol, así como falta de un completo federalismo en el reparto de acciones y utilidades.
Entre las voces a favor hubo cuestionamientos a Repsol, la defensa de que el Estado asuma un rol activo en el control del tema energético, y también críticas a las políticas privatistas de los '90. Sin embargo, el riojano oficialista Jorge Yoma fue el único que hizo "un homenaje al grupo a un puñado de peronistas que se hizo cargó de la Argentina hace 20 años" que votaron la privatización de YPF y puso en la lista que él integró "a Oscar Parrilli, José Luis Gioja, Eduardo Fellner y el entrañable 'Gringo' Soria".
Otra de las características de la reunión, que contó con casi 200 oradores entre las dos jornadas, fue la puntualidad: a las 18, tal lo acordado, comenzaron el cierre del debate los jefes de las bancadas, y en primer turno habló Fernando "Pino" Solanas (Proyecto Sur), histórico luchador por la re-estatización de los recursos naturales, quien alertó sobre "la política energética del gobierno" y apuntó que "todavía el neoliberalismo campea libremente en la cabeza de muchos funcionarios".
A su turno, el ahora oficialista Felipe Solá advirtió sobre "la explotación no tradicional de Vaca Muerta, tan nociva como la minería a cielo abierto, y reconoció al líder de Proyecto Sur al señalar que "a quien se debería aplaudir y nunca silbar es al compañero Fernando Ezequiel Solanas, hay que homenajear a los que luchan hoy por un proyecto nacional y popular".
"Esta presidencia tiene la obligación de permitir que todos los bloques se expresen con libertad y en respeto al pluralismo", dijo Domínguez al pedir silencio a las barras de las gradas que fustigaban a la macrista Laura Alonso.
En su acalorado discurso, Alonso fundamentó el voto negativo del PRO al señalar que "YPF es un capítulo más de esta novela desastrosa", además de cuestionar la transparencia de funcionarios del gobierno en el manejo de los controles públicos y alertar sobre los posibles problemas ecológicos que puede tener la explotación del llamado "shale- oil".
La nota más clara en cuanto a lo político fue la división de parte de los bloques opositores como el Frente Peronista y la Coalición Cívica, que mostraron disensiones en cómo plantearse ante el gobierno y ante la recuperación del control para el país de una de las empresas emblemáticas de la presencia del Estado en su rol de productor.
Los peronistas disidentes mostraron sus diferencias a la hora del cierre, cuando el jefe del bloque, Enrique Thomas, explicó -tras advertir que todos en su espacio coinciden con la idea de que "YPF debe tener una conducción estatal"- que "de 21 integrantes, tres decidieron apoyar el proyecto oficial; 17 restantes resolvimos tener un proyecto alternativo, y una sola compañera (la ex arista y ex ministra de Salud K Graciela Ocaña) irá por la abstención".
El radical Ricardo Gil Lavedra recordó que el respaldo a la ley es "una decisión orgánica" del partido, producto de una discusión interna "que no fue fácil", y le cuestionó sin nombrar a "algunos medios" por considerar a ese tema "más importante que la propia ley", para agregar que "la Unión Cívica Radical no es un marioneta de las encuestadoras de opinión ni de los formadores de opinión".
Al cierre, el jefe del bloque K, Agustín Rossi, defendió el proyecto y refutó los argumentos de que se trata de una decisión tardía.
"Las decisiones no se toman en un termo, las decisiones se toman en un contorno y un entorno", recordó que el legendario presidente mexicano Lázaro Cárdenas "estatizó y expropió todas las empresas petroleras en el año 38" así como "Yrigoyen creó YPF casi al final de su gobierno" para preguntar "si alguien podría criticarle" a ambos presidentes haber tomado esas decisiones en el último tramo de sus respectivos gobiernos.

