Según se indicó, el robo se concretó en la sucursal del Banco Santander Río, adonde seis ladrones entraron en una acción comando y en segundos amenazaron a los empleados y se llevaron el efectivo que había en las cajas.
La banda alcanzó a arrojar una bomba de humo, situación que generó confusión y complicó que las cámaras de seguridad registraran los rostros de los delincuentes.
Tras llevarse el dinero que encontraron -estimado inicialmente en unos 20 mil pesos-, los ladrones escaparon en un auto Chevrolet Astra color negro, dijeron las fuentes.
El lugar ya había sido atacado en noviembre pasado, cuando al menos tres delincuentes llegaron a la sede con intenciones de robo pero se enfrentaron a tiros con el guardia de la sucursal bancaria y escaparon.
