En un comunicado, la empresa puntualizó que "luego de una serie de incidentes irracionales y actitudes ilegales llevados a cabo por un grupo reducido de trabajadores en la Planta de fabricación de productos de lavado y limpieza de Pilar (provincia de Buenos Aires), que provocaron la paralización total de las actividades en reclamo de una respuesta inmediata a una serie de peticiones; la compañía se vio obligada hoy a desvincular a 25 trabajadores. Esta medida fue tomada para hacer cesar la ilegalidad, procurando a la vez garantizar la seguridad y protección de las fuentes de trabajo de alrededor de 1.000 empleados de la compañía en el país".
P&G puso de relieve que "los injustificados incidentes iniciados el pasado miércoles 23 de noviembre y que continúan hasta la fecha, incluyen un paro total de las actividades en la planta, la quema de neumáticos, y el bloqueo de las instalaciones obstaculizando el ingreso a aquellos trabajadores que, en el ejercicio del derecho constitucional a trabajar, sí desean operar con normalidad, entre otras medidas".
"La compañía no repudia las solicitudes planteadas por este reducido grupo de trabajadores; sino que está repudiando el método extorsivo e ilegal utilizado", agrega el documento, para luego aclarar que "en ningún momento P&G tuvo la oportunidad de dialogar libremente sobre las peticiones realizadas por este grupo, quienes gozan -junto al resto de los empleados sindicalizados en esta actividad- de las mejores condiciones salariales y laborales del mercado". Más adelante, la empresa sostiene que "lamenta tomar este tipo de medidas. Durante los 20 años de presencia en la Argentina nunca se vio forzada a tomar esta clase de decisiones ya que considera la vía del diálogo como la única manera exitosa de resolución de conflictos y rechaza la metodología extorsiva o actitudes intimidatorias de cualquier tipo. La empresa siempre se ha caracterizado por ser una organización con clara voluntad de diálogo permanente, transparente y fluido con su gente para encontrar soluciones ante todas las inquietudes que puedan surgir".
P&G destaca que "esta medida de extorsión está poniendo en riesgo la actividad de la planta ya que impacta en toda la cadena de producción y las fuentes de empleo de alrededor de 1.000 personas. P&G lamenta todos los inconvenientes originados como consecuencia de esta acción liderada por este grupo de trabajadores, totalmente ajena a su voluntad".
Finalmente, la compañía "agradece la pronta intervención de las autoridades competentes quienes ya citaron en dos oportunidades a ambas partes para lograr llegar a un acuerdo, de las cuales las entidades sindicales involucradas (Federación de Obreros y Empleados Jaboneros; Sindicato de Obreros Jaboneros del Oeste y Sindicato de Empleados Jaboneros) no se presentaron, ni notificaron su ausencia".
