Tres ladrones irrumpieron en la casa del comerciante Matías Diego Nakaa, de 44 años, y, tras golpearlo en la cabeza, lo redujeron junto a su familia.
Los delincuentes, minutos después, huyeron llevándose unos 3.000 pesos, una computadora notebook, tarjetas de crédito de la familia y un maletín con importante documentación del comerciante.
Llamativamente, los ladrones entraron y salieron del country sin ser vistos por los custodios. "El lugar, donde en el momento del robo había 59 fincas habitadas, cuenta con vigilancia privada", destacaron los informantes.
