Allí irrumpieron cuatro hombres fuertemente armados y se dirigieron a la mesa en la que los 20 empresarios cenaban, procediendo de inmediato a robarles billeteras, teléfonos celulares y relojes.
Los delincuentes salieron sin problemas del restaurante y escaparon sin que nadie les franqueara el paso.
Versiones no confirmadas oficialmente sostuvieron que entre las víctimas estaba Jorge Pereyra, dueño de la cadena de bingos "Grupo Midas" y de algunos studs de caballos de carrera.
El 5 de agosto último Pereyra sufrió un intento de secuestro cuando volvía en un Mercedes Benz a su lujosa casa de Tomkinson 3398, a metros de la autopista Panamericana. El secuestro fue frustrado por un hijo del empresario que venía detrás del padre manejando una camioneta cuatro por cuatro y embistió al coche de los secuestradores, dos de los cuáles terminaron detenidos y uno consiguió escapar.
Adentro del coche de los secuestradores encontraron, entre otras cosas, chalecos antibalas, gorras, camperas y sirenas similares a la que usa la Bonaerense y dos equipos de comunicación con frecuencia policial.
Dos meses después cayó preso por ese hecho el jefe de la Policía Distrital de San Isidro, comisario inspector Raúl Papa, quien estaba a cargo de la investigación del caso y supuestamente habría ordenado dejar la "zona liberada". También fueron detenidos un ex policía bonaerense identificado como Eduardo Vivas, exonerado en 2007, y un civil -supuesto novio de una sobrina del empresario-, quien está acusado de entregador.
