Uno de ellos, Alberto Espíndola, habría apuntado hacia otros dos implicados, Guillermo López y Fabián Gabriel Gómez, y un tercero al que se está buscando, según trascendió de fuentes del caso.
Esa situación derivó en que algunos abogados del caso hablaran de "confesión"; pero la Fiscalía desmintió esas interpretaciones mientras que el nuevo abogado en la causa, Fernando Burlando, representante de Carola Labrador, madre de Candela, resaltó ante la prensa: "Descarten por completo algún tipo de confesión".
No obstante, Burlando dijo que "estamos en muy buen camino" para esclarecer el caso, y cuando le preguntaron si los asesinos estaban ya arrestados, aseguró: "Entre los detenidos están los asesinos de Candela y probablemente falte más gente" que pronto caerá presa, según confió.
Un dato curioso que se conoció hoy tuvo que ver con la supuesta participación en la causa de Julio César Grassi, el sacerdote condenado a quince años de cárcel por abuso sexual por la Justicia de Morón; según trascendió, habría sido él quien le recomendó a la madre de la nena que se presentara como querellante y le habría brindado el contacto con Burlando.
Mañana se cumplirá un mes de que Candela, de 11 años, fue secuestrada de la esquina de su casa en Villa Tesei, cuando supuestamente esperaba a unas amigas para ir juntas a una reunión de boy scouts.
Sin embargo, nada se supo de la menor hasta que su cadáver apareció dentro de una bolsa a la vera de la Autopista del Oeste.
Hasta ahora están detenidos Gladys Cabrera, dueña de la casa color rosa de Kiernan 992, y el carpintero Néstor Altamirano, que cuidaba esa vivienda vecina cuando no había nadie; se supone que la nena estuvo allí porque se encontraron muestras de su ADN allí.
También cayeron presos Hugo Bermúdez -señalado por un testigo de identidad reservada como el presunto autor material- y Alberto Fabián Espíndola; y más tarde fueron arrestados el fletero Guillermo López y el verdulero Fabián Gabriel Gómez.
Según pudo haber averiguar la agencia DyN, estos últimos tres sujetos habrían estado vinculados a actividades poco claras y se conocían de la zona oeste, pero Espíndola se había separado en los últimos tiempos porque habría sido beneficiado con una pena condicional.
Lo cierto es que cuando le tocó declarar ante la Justicia tras quedar detenido por el caso Candela, Espíndola se desvinculó del hecho y aseguró que mientras la chica aún estaba desaparecida lo cruzaron dentro de un auto tres personas que le preguntaron si sabía algo del caso de la nena.
Esas personas -según fuentes del caso- habrían sido López, Gómez y un tercero (cuyo apodo ya está mencionado en la causa), al que están buscando desde hace varios días por otra causa.
"Si sabés algo avisá", le habrían dicho estas personas a Espíndola a la hora de preguntarle si la policía los estaba buscando.
Hoy, el abogado Matías Morla, defensor del carpintero Néstor Altamirano, prometió ante la prensa "novedades muy importantes" y aludió a una persona a la que están buscando intensamente. En declaraciones al canal Todo Noticias (TNA), el letrado especificó: "Están buscando a un prófugo que está muy comprometido".
Lo cierto es que en las próximas horas pidieron ampliar sus declaraciones Gómez, López y Espíndola para desvincularse de los hechos que se le imputan, según adelantaron sus abogados.
Mientras tanto, el fiscal Marcelo Tavolaro, a cargo de la causa, recibió algunas de las pruebas de ADN que había enviado cotejar en torno a las huellas encontradas en las casas allanadas y los detenidos.
Según trascendió, cinco de esas pruebas dieron resultado negativo, pero esa situación tampoco querría decir demasiado a esta altura de las investigaciones, porque falta mucho material para comparar.
Además, varios de los detenidos se negaron a someterse a las pruebas de ADN y por lo tanto sus huellas no estarían siendo cotejadas.
