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Bajos puntajes en la segunda gala del adagio latino de “Bailando por un sueño”

Bailando por un sueño
Bajos puntajes, pequeñas polémicas y hasta algunos besos fueron los condimentos que tuvo la segunda gala del adagio latino del certamen "Bailando por un sueño".
El jurado fue durísimo a la hora de calificar a las cuatro parejas de la noche, que terminaron con 23 y 24 puntos, lo más bajo que se vio hasta ahora en la ronda dedicada al baile romántico y sensual.

La primera en salir a la pista fue Denise Dumas, quien bailó el tema "Tan enamorado", de Ricardo Montaner, luego de aclarar el por qué de sus declaraciones en una revista en la que decía que llevaba a sus hijos al programa para que Marcelo Tinelli no se "zarpara" con ella. "Era por el corte de pollerita que lo decía", explicó.

Pero el jurado fue demoledor para evaluar la performance. A Graciela Alfano le molestó el "bombachudo" que la animadora lució debajo de su baby doll y puso un 7. Flavio Mendoza dijo que estaba dolido por las críticas de la participante al jurado, pero dio un 9.

Aunque todo desbarrancó con Moria Casán y una advertencia al conductor. "Tinelli, no ponga tanta gente en un altar que después ellas caen de rodillas y hay problemas. No me gustó, parecía que el soñador la llevaba como a una aspiradora, es 'too much'. Se llevó toda la tierra de Ideas del Sur en ese calzón absurdo que se puso", dijo arrancando risas, antes de dar su puntaje secreto al escribano.

A su turno, Aníbal Pachano criticó las terminaciones de las figuras y puso 4 y Marcelo Polino opinó como Moria. "A mí me dio un enfermero con una mujer con problemas motrices a la que le estaba intentando hacer caminar, me dio kineseología, muy feo", sostuvo antes de calificar con 3.

Dumas se mostró sorprendida por los escasos 23 puntos conseguidos y dijo que ya no sabe qué hacer para conformar al jurado. Además, la artista dijo en "Este es el show" que evalúa dejar el concurso debido a las devoluciones que recibe por su labor.

Más tarde fue el turno de Marcelo Iripino, quien corrió la misma suerte. Y ni la "buena onda" que dijo que tenían que poner "los quejosos" del certamen, entre los que se incluyó, lo salvaron de las nefastas críticas que resaltaron la pobreza de su interpretación actoral del tema "Dígale", de David Bisbal. El puntaje parcial del coreógrafo también fue de 23 unidades, lo más bajo de la ronda hasta el momento.

Después hizo una alegre participación Larissa Riquelme, quien entró a los besos y abrazos con Tinelli y terminó apretujando al conductor contra Flavio Mendoza, quien aprovechó para intentar robarle un beso al animador.

A la hora del baile, la paraguaya tampoco tuvo suerte y consiguió escasos 24 puntos. Y encima tuvo que aguantar que Casán le preguntara si vendía "sus favores sexuales" cuando viajaba al exterior, algo que ella negó. "Todavía no lo hice", dijo pícara, antes de afirmar que el único que la atrae es Tinelli.

Tampoco pudo escapar a la mala racha Mónica Farro, quien apareció con un moretón en el cuello que, dijo, no era marca de un beso sino un golpe con el caño en la ronda anterior. Y también desmintió haber regresado con el productor Jorge "El Negrito" Luengo.

Aunque lo que sorprendió fue su revelación de que María Eugenia Ritó le dio un beso en la boca en su camarín. "Esa boca carnosa que tiene me atrajo, me calentó mucho su caño. Soy open mind", aclaró Ritó.

Pero luego del baile ya no hubo besos, sólo duras devoluciones que criticaron los zapatos que usó para la performance y cierta actitud "rígida" para bailar. Con apenas 24 unidades, la uruguaya se retiró dolida. "Estaría bueno que algún día hiciera algo que les guste. Nos bancamos otro duelo, ya nos sentimos sentenciados. Lo haremos bien de vuelta, ojalá guste", expresó Farro. (Reporter)

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