El magistrado desmintió al funcionario nacional antes de recibir a diputados de las principales fuerzas de la oposición que fueron a plantearle denuncias de fraude y a reclamarle que tome medidas especiales para el 23 de octubre, como el pase a la órbita judicial del escrutinio que hace ahora el Gobierno.
El juez Blanco coincidió en una reunión con los diputados Graciela Camaño (duhaldismo), Gustavo Ferrari (Udeso), Federico Pinedo (macrismo) y Patricia Bullrich (Coalición Cívica), entre otros, que se registraron "errores" en la confección de actas y telegramas que informaban los votos, en las designaciones de presidentes de mesa y en la transmisión de datos que realizaron el estatizado Correo Oficial e INDRA, la empresa contratada por el kirchnerismo desde 2003 para las elecciones, entre otros.
Antes de ese encuentro, el propio magistrado había admitido en un reportaje radial que "en esta materia (electoral) discrepo en muchísimas cosas con el señor Randazzo", y no dudó en ratificar que en el escrutinio oficial "los errores son muy grandes" y afectaron a "todas las fuerzas políticas".
En ese sentido, Blanco explicó que los telegramas con los resultados de cada mesa "se han llenado muy mal. Por ejemplo, que un candidato 'Fernández' tenga en el listado de las actas 40 votos a diputado nacional, 40 votos a intendente y ninguno a gobernador o presidente, eso está mal llenado, es evidente. No puede haber habido un corte de boletas tan grande".
Cuando se le preguntó por Radio Continental si hubo más errores que lo habitual en los comicios, contestó: "Pero por supuesto. Es una ley que tiene muchas falencias".
Pese a esas declaraciones, según lo confirmaron los diputados que se reunieron con él, el juez electoral bonaerense tuvo que dar como ciertas las actas en las que podía registrarse irregularidades por "una cuestión material de tiempo", debido a que tanto el duhaldismo como Udeso denunciaron entre 1.500 y 2.000 urnas en las que se habrían producido irregularidades.
"No hay un resultado cierto de la elección primaria porque el proceso electoral, por una cuestión material de tiempo, no se puede desarrollar de manera completa; esto no es posible por lo que este ha sido un comicio incompleto", afirmó Camaño.
Bullrich apuntó que "los 800 mil votos que están en blanco y esto le hemos corroborado con la justicia, no pueden ser votos en blanco, pero no se han podido abrir las urnas porque hay un tiempo perentorio para hacer la presentación de las candidaturas para octubre y esto hace que muchísimos votos de ciudadanos no sean contados, lo que es una barbaridad".
"La justicia acepta que hubo errores garrafales, que en algunos casos pueden ser errores y otros irregularidades manifiestas y -continuó- nos han dicho que nunca han visto un escrutinio con tantos problemas, por lo que se corrobora todo lo que planteamos".
Ferrari, que responde al candidato a gobernador por Udeso, Francisco De Narváez, coincidió en que "el escrutinio provisorio deja muchísimas dudas y lo que planteamos es que debe haber un control judicial en el recuento provisorio, porque hoy el Ministerio del Interior maneja 143 millones de pesos que se gastan en un día para hacerlo, dinero que lo maneja el Correo Argentino y el ministro del Interior".
Finalmente, Pinedo señaló que "asombra que quien dirige el recuento de votos diga que no va a poder hacerse en la provincia de Buenos Aires que es el 40 por ciento del padrón del país", por lo que advirtió que "sin duda algo tendrá que cambiar".
