Los ladrones aprovecharon que uno de los curas estaba oficiando una misa, en el templo San Judas Tadeo de la calle Miraflores 2080.
En tanto, el otro sacerdote fue engañado por un cómplice, que le pidió que lo confesara y mientras estaba en pleno sacramento recibió un llamado telefónico tras el cual decidió irse abruptamente.
Los ladrones se llevaron una notebook, dinero y cámaras fotográficas de la casa parroquial, a la que irrumpieron tras romper dos puertas, en jurisdicción de la comisaría 12.
