“Antes vivíamos en calle de tierra y era muy difícil salir los días de lluvia. Teníamos que poner tarimas en la esquina o buscar la forma de salir para el lado del Callao y poder tomar un colectivo para llevar a los chicos al colegio. Hace ocho años que vivo acá y es la primera vez que veo un avance así. Además tenemos una salita cerca y un jardín que esta a la vuelta, asíque es muy importante este avance”, afirmó contenta Mirta, una de las vecinas del barrio que vive en la calle Cabo Sosa.
Además, Rosa, quien también vive en el barrio Devoto, comentaba: “Antes se llenaba de agua, parecía un río. El agua te llegaba a la cintura y era impresionante el barro. No había salida. Teníamos los colectivos cerca pero no podíamos cruzar. Además, perdíamos lo poco que teníamos porque entraba agua en las casas. Ahora vamos a poder salir a trabajar tranquilos, sin pisar barro y el drenaje va a tener salida a los arroyos”.
Carlos, vive hace años sobre la calle Cabo Sosa y no puede creer los cambios que está viviendo la zona: “Esto era lo que esperábamos hace mucho tiempo. Era un sueño que teníamos y que hoy se convierte en realidad. Adelantamos mucho con esto. Antes era terrible, no se podía salir, había mucho barro, no podía ni entrar ni salir de mi propia casa. Ahora con esta mejora, se realizan todos los sueños que teníamos. Estamos todos muy contentos y con esperanza. Además tenemos la salita 11 de febrero acá cerquita, que nos abastece con todo, asíque estamos bien atendidos”, indicó.
