La Justicia de Garantías de San Isidro convirtió en prisión preventiva la detención del hombre, por considerarlo coautor penalmente responsable del delito de homicidio en grado de tentativa en tres hechos.
En aquella oportunidad, el 16 de enero de 2003, el empresario gastronómico persiguió durante más de 40 cuadras y disparó 14 veces contra los ocupantes de un remís en el que iba la chica que le interesaba, una amiga y dos muchachos que habían estado en su discoteca.
Aquí, la Justicia analiza lo ocurrido en la mañana del 8 de octubre de 2009, cuando el acusado, de 24 años, y un amigo, le dispararon al menos doce veces a los ocupantes de un auto al que habían perseguido.
En el auto estaban una joven embarazada de tres meses; el hermano de ella, de 15 años, y la ex novia del imputado, según consta en la causa.
Pero como los ocupantes del auto se agacharon y lograron salvarse de las balas, el sujeto abrió la puerta trasera del auto, metió su cuerpo en el vehículo y disparó "con el arma que portaba al vientre" de su ex novia "y al muslo derecho" de la chica embarazada, mientras que el adolescente recibió un balazo en el glúteo.
En su declaración, la chica que estaba embarazada contó que había ido con sus hermanos a un boliche de Pacheco y allí se encontró con la ex pareja de su hermana junto a sus amigos.
Fue entonces que se desató una discusión entre el acusado y las víctimas, hubo un forcejeo y la ex novia del sujeto y sus hermanos decidieron retirarse.
Sin embargo, cuando iban por la autopista Panamericana vieron un Volkswagen Senda en el que viajaban los sujetos con los habían discutido en el boliche y que intentó obligarlos a frenar varias veces.
Con diversas maniobras, las víctimas alcanzaron a evitarlos pero en el peaje, luego de frenar, vieron como los ocupantes del Senda bajaban del vehículo y comenzaron a agredirlos "con golpes de puño".
La agresión siguió cuando las víctimas llegaron en su auto a la calle Bomberos Voluntarios del barrio Santa Rita. Los jóvenes bajaron de su rodado, pero el auto Senda apareció nuevamente y los sujetos volvieron a bajar pero esta vez con armas, relata el fallo en el que se decidió dejar al agresor arrestado hasta el juicio oral.
Es que, según determinó, uno de los agresores (el principal imputado, que estaba con otro amigo) gritó "los voy a matar a todos" y cuando las víctimas intentaron abordar de nuevo el auto para escapar, recibieron una balacera "indiscriminada".
Frente a la gravedad de los hechos y la posibilidad de fuga, el fiscal Sergio Szyldergemejn pidió convertir en prisión preventiva la detención del imputado, lo cual fue concedido.
No obstante, el joven ya se encuentra preso por amenazas agravadas por el uso de armas y tenencia ilegal de armas de fuego.
