aproximadamente entre Sudáfrica y la Antártida.
Hay eclipse solar en algún lugar de la Tierra cuando la Luna oculta al Sol, desde ese punto de la Tierra, lo que sólo puede pasar durante la Luna nueva, es decir, cuando Sol y Luna están en conjunción, en el mismo lugar del Zodíaco.
En este caso, Sol y Luna se encontrarán a 9 grados, 12 minutos y 24 segundos del signo de Cáncer, en oposición a Pluton, que transita por Capricornio, y en cruz con Saturno en Libra y Urano en Aries.
Esto lleva a muchos astrólogos a predecir que el hombre no lo verá, pero lo sentirá, ya que auguraría de aquí a cuatro meses la caída o muerte de más de un dictador, revueltas sociales, problemas económicos y la develación sorpresiva de verdades ocultas, en unos cuantos países.
Visualmente, un eclipse de Sol puede describirse como la ocultación gradual de su disco por la silueta de la Luna cuando ésta, en su movimiento mensual a lo largo del Zodíaco, da alcance al Sol cubriéndolo total o parcialmente.
El Sol siempre debe ser observado con la debida protección: sólo en la franja de totalidad y en los pocos minutos en que la Luna cubre por completo al Sol es posible observarlo a simple vista de forma directa, y apreciar la corona solar.
Durante todas las demás etapas del eclipse deben mantenerse todas las medidas de seguridad adecuadas: no deben utilizarse filtros solares caseros, ni jamás observarlo de forma directa, ya sea con telescopio o a simple vista.
La forma más segura para realizar una observación del Sol o de un eclipse de esa naturaleza, es utilizando un proyector, que puede ser un espejo colocado de manera que refleje la imagen del Sol sobre una pared blanca, lo que permitirá ver el eclipse de manera indirecta y sin dañar la vista.
(Télam, por Ana María Bertolini)
