Frente al Tribunal Oral Criminal 1 de San Isidro, Marqués, que es psicóloga, también dijo que su entonces marido le preguntó, pocas horas después de la muerte, si ella sabía cómo era una bala y ella se la describió, pero no le contó nada más.
“No sé, me pareció haber encontrado algo, pero no...", recordó Javiera que le dijo su marido y remarcó que todo lo expresaba "muy abiertamente, no en secreto, porque Juan es muy expresivo".
Juan Hurtig, conocido como John, es el medio hermano de María Marta que arrojó la "bala-pituto" por el inodoro de la casa de García Belsunce, luego se lo comentó al fiscal Diego Molina Pico y participó del hallazgo de ese elementos cuando lo extrajeron de los
excrementos del pozo ciego de la vivienda.
Marqués contó que el 27 de octubre de 2002 le avisaron que María Marta había tenido un accidente y que ella se lo contó a su esposo en el living de su casa, recuerdo que hizo que Hurtig comenzara a llorar por primera vez en lo que va del juicio.
"Juan al principio estaba triste y angustiado y me empezó a decir que le parecía raro que María Marta, que era tan sana, vital, no estaba enferma, hubiese tenido un accidente. Me lo dijo muchas veces durante la noche del velorio. Yo pensé que le costaba aceptar
la situación", relató la mujer.
"Lo de las zapatillas me lo dijo 100 veces. Yo interpreto que si él tenía esas dudas quería que algo se hiciera. Decía, ¿qué hacemos? ¿hacemos algo?", recordó la psicóloga, quien debió brindar la mitad de su declaración con la sala a oscuras, ya que se cortó la luz.
Marqués recordó además que al día siguiente de la muerte de María Marta, se presentó en la casa Romero Victorica y que John y su medio hermano, Horacio García Belsunce, también imputado, "le transmitieron las dudas que tenían".
La mujer dijo que interpretó que "él (por Romero Victorica) iba a gestionar que fuera un fiscal", lo cual ocurrió luego, al llegar a la casa Molina Pico.
"John le planteó dudas a Romero Victorica porque estuvo toda la noche desconfiando sobre lo que había pasado", agregó la testigo y dijo que tras esta situación el fiscal Romero Victorica se mostraba "soberbio y no era muy amable".
La mujer dijo que si bien John estaba "fastidiado" por esa actitud, su entonces esposo "para nada" intentó abortar alguna acción de la justicia o la policía, ocasión en la que Hurtig volvió a lagrimear y se secaba la cara con un pañuelo de papel.
"Romero Victorica no dijo 'los voy a ayudar' y eso generó tensión. Parecía que desconfiaba de la familia", agregó la mujer al referirse a la situación, algo similar a lo que el fiscal de Casación declaró el jueves pasado.
El juicio continuará esta tarde a las 13.30 con la declaración de cuatro testigos más, entre ellos la mucama que trabajaba en la casa de la víctima.
