Passarella asumió el mando del Club Riber Plate en un momento muy difícil para esa institución, desde el aspecto puramente económico así como el futbolístico.
Tras un partido que coqueteó con el infarto, River pasó a la “B” el domingo por la tarde tras no lograr obtener los dos puntos de diferencia que necesitaba para permanecer en la “A”, contra Belgrano de Córdoba.
Al término del partido, en una avalancha de violencia los descontentas hinchas destruyeron locales y residencias de la zona periférica al monumental.
Por eso, el Ministerio de Seguridad Bonaerense dispuso reforzar la custodia policial en el domicilio del presidente del club, Daniel Passarella.
