En este sentido, aseguran que la paz es un formidable instrumento para detener la violencia en sus distintas formas y así luchar contra el sida.
El 27 de junio de 2001 se sancionó la Declaración de Naciones Unidas sobre SIDA (UNGASS), expresando que el VIH/Sida debía ser considerado una emergencia global que requería acción inmediata.
En ese momento, "el compromiso del UNGASS estableció una variedad de resoluciones y recomendaciones programáticas y de política para ayudar a los líderes locales, nacionales, e internacionales en su abordaje de la pandemia, de manera integrada, efectiva y sobre todo justa", recordó ICW en un comunicado.
Frente a aquel acuerdo y ante la permanencia de la epidemia, el organismo afirma que "necesitamos reforzar ese compromiso; necesitamos mejorar la respuesta social mundial a la pandemia; buscamos otros caminos aún no explorados, que relacionen el compromiso por una paz duradera, para contrarrestar la devastadora acción del sida".
La campaña que lanzó la organización presidida por la dirigente argentina Patricia Pérez, "Más Paz Menos Sida", considera que el VIH se hace fuerte frente a la violación a los derechos humanos, la violencia familiar, el estigma y la discriminación en la sociedad, en el trabajo, y en todo vínculo debilitado por la violencia.
Asimismo, sostienen que la paz es una herramienta que además se contrapone a las guerras entre naciones, hacia donde se desvían los fondos que requiere la lucha contra el sida.
