El delegado Néstor Marcolín dijo a DyN que los trabajadores decidieron declararse en asamblea permanente mientras analizan la posibilidad de tomar nuevas medidas de fuerza como las protagonizadas en los últimos meses, entre ellas paros y cortes de tránsito.
"Nosotros vemos que la empresa no nos da una respuesta clara, entonces nos preparamos para un conflicto más grande", expresó el sindicalista.
Marcolín indicó que la compañía MONSA volvió a incumplir un acta firmada a principios de mayo en el Ministerio de Trabajo, en la que se comprometió a pagar montos correspondientes a malas liquidaciones salariales, feriados y vacaciones.
El delegado aseguró que de los 1.650 reclamos laborales, sólo fueron abordados, aunque en forma parcial, unos 430. "No vemos que el Ministerio de Trabajo, la Secretaría de Transportes y la Comisión Nacional Reguladora de Transportes (CNRT) le puedan hacer cumplir el acta a la empresa", reconoció el gremialista.
Por último, Marcolín cuestionó el ingreso de 150 nuevos personas a la línea que la empresa decidió con el objetivo, dijo, de "confrontar con los trabajadores".
Además, relacionó esta determinación con la destrucción de la sala gremial, ocurrida el fin de semana.
"Esto no se puede tolerar más, la situación se está agravando", expresó Marcolín.
