De este modo, el juez del Tribunal Superior de Los Ángeles Allan Goodman rechazó el pedido de Sheen y dio luz verde a lo solicitado por Warner Bros. y Chuck Lorre, creador de la sitcom.
La estrella reclama 100 millones de dólares por lo que considera una ruptura abusiva del contrato, luego de que fuera despedido por su comportamiento errático, problemas judiciales e insultos a Lorre.
Sheen quería que el asunto fuese tratado en un proceso judicial tradicional, para que todos los argumentos y pruebas fueran públicas y los medios pudiesen acceder a ellas.
Sin embargo, el juez le dio la razón a los acusados y se realizará un arbitraje al que sólo accederán las partes involucradas. De este modo, el actor entra a la instancia judicial con el pie izquierdo, pero seguramente habrá más novedades en los próximos días. (Reporter)

