“En general la persona con trastornos de sueño sufre somnolencia, falta de concentración y tiene un sueño que no es reparador, y llega a la consulta gracias a la persona con la que convive, que es quien detecta los ronquidos y las pausas respiratorias”, detalló.
El programa comenzó a definirse a principios de este año, cuando se realizó una charla informativa abierta a la comunidad sobre trastornos de sueño vinculados con problemas respiratorios y obesidad.
“A raíz de esa charla se conformó un grupo de pacientes a los que se les propuso un plan de tres meses que incluía actividad física en el hospital y en sus domicilios, nutrición, apoyo psicológico y tratamiento de sus apneas de sueño”, explicó.
Visentini precisó que se presentaron pacientes de entre 38 y 65 años, con sobrepeso e incluso uno de ellos con obesidad mórbida.
"El cien por ciento del grupo cambió su sedentarismo e incorporó a su vida alguna actividad física y el 75 por ciento terminó con una disminución de peso de al menos un 10 por ciento”.
Al ingresar al plan, se realiza un estudio de sueño o polisomnografía, que registra las cantidades de apneas que sufre durante el sueño y se lo encamina a un tratamiento de las mismas.
“En casos graves se indica la utilización de un equipo denominado CPAP, una mascarilla que mediante presión estabiliza la vía área e impide las apneas”, detalló la médica, quien agregó que los equipos son provistos por la obra social provincial IOMA, las prepagas o el Ministerio de Salud provincial.
Visentini explicó que los pacientes que acceden al programa “concurren al hospital dos veces por semana para realizar una actividad física, en general bicicleta, y se les indica que en sus casas realicen otra actividad, como caminar ya que la idea es que al menos tres veces por semana desarrollen alguna actividad”.
“Una médica deportóloga controla la actividad física de los pacientes; el servicio de nutrición del hospital se ocupa de la dieta saludable y se les da apoyo terapéutico”, precisó la médica, quien está acompañada por Clarisa Boim, del área de rehabilitación, las nutricionistas Alejandra Caponi, Silvia Rey y Roxana Guida y la psicóloga Paola Sinagra.
La neumonóloga remarcó que el tratamiento de los trastornos de sueño logra “la disminución de la presión arterial, la disminución del riesgo cardíaco, la disminución de la muerte súbita y la baja de los accidentes cerebrovasculares”.
“Y la disminución de al menos un 10 por ciento del peso mejora el centro respiratoria central, reduce las apnea, mejora la calidad del sueño y las rinitis alérgicas”, puntualizó la médica que confirmó que en los próximos días comenzará el tratamiento un nuevo grupo de pacientes.
Visentini afirmó que “los pacientes roncadores con hipertensión artertial, diabetes deberían consultar a un neumonólogo para realizar un estudio de sueño, a fin de descartar apneas de sueño”.
Aquellos interesados en acceder a este tratamiento multidisciplinario pueden acercarse al hospital Cetrángolo ubicado en la calle Italia número 1750, de Vicente López. (Télam).

