El modus operandi de la banda que operaba en las localidades de Tigre y San Fernando, consistía en cambiar constantemente los lugares donde vendían la droga, para lo que utilizaban una red de celulares cuyos números también rotaban.
Algunos integrantes de la banda se encargaban de distribuir panfletos a sus posibles compradores, en los que figuraban impresos distintos números de teléfono a los que el interesado debía llamar para recibir instrucciones sobre cómo reunirse con la droga.
Según relataron los voceros, una mujer perteneciente a la banda tenía una función similar a la de una "telefonista u operadora de call center", ya que nucleaba los llamados de los compradores y a su vez se comunicaba con los vendedores en la calle para organizar el encuentro.
El comprador se dirigía al lugar donde la mujer le indicaba y luego le hacía seguir un sistema de postas por el que iba siendo guiado a diferentes puntos de la zona de Tigre, hasta que finalmente se reunía con los traficantes en espacios poco transitados, como callejones o cementerios.
Además, los investigadores manejaban la hipótesis de que la banda también se dedicaba a efectuar secuestros extorsivos "al voleo", ya que presuntamente tomaban como víctimas a alguno de sus compradores que por el modelo de su automóvil o vestimenta evidenciara un buen nivel adquisitivo.
Por el caso, el jefe departamental de San Isidro, Jorge Nasrala, brindó una conferencia de prensa esta noche en la sede de la jefatura distrital de Tigre, ubicada en Cazón al 1402, donde las autoridades exhibieron los elementos secuestrados brindaron detalles del operativo.



