El mandatario comunal recordó que cuando su administración "entró en un conflicto" por este tema, el "Gobierno nacional espontáneamente acudió a dar garantías ante los incumplimientos de (Sergio) Schoklender y las Madres de Plaza de Mayo. (Las autoridades) se hicieron responsables, dijeron que iban a cumplir y les dieron más viviendas" para gestionar.
"De (Hebe de) Bonafini vemos sus exabruptos y las cosas que hace diariamente, pero era impresionante ver cómo, ante los planteos de esta señora, el Gobierno nacional acudía enseguida a resolverle los problemas", lanzó por radio Mitre, en referencia a la titular de esa entidad.
El escándalo en torno a esta cuestión estalló públicamente esta semana al conocerse la intempestiva salida de Sergio Schoklender de su cargo de apoderado de la Fundación Madres de Plaza de Mayo, sospechado de presuntas irregularidades en operaciones con dinero público para hacer viviendas sociales. "Es todo raro: cómo una fundación que fue constituida con fines de defensa de derechos humanos se va a transformar en una constructora", inquirió esta mañana Macri.
El jefe del Gobierno porteño afirmó que cuando asumió en la Ciudad "encontré contratos firmados con Madres de Plaza de Mayo sin garantías contractuales, todo muy informal, para hacer viviendas que habían cobrado en un 70 por ciento y habían hecho menos de un 30".
"Frente a este tipo de contratos dijimos: 'esto no puede ser', los regularizamos, le exigimos garantías y dijimos: 'señor, usted está con todos los plazos atrasados así no puede ser, ya tendrían que haber entregado un montón de viviendas'", evocó e insistió en llamar la atención sobre la premura de la Casa Rosada en "resolverle los problemas" a Bonafini.
Macri reiteró: "No creo que ninguna organización de derechos humanos en el mundo termine actuando de empresa constructora y teniendo adjudicaciones de este tipo en forma directa de viviendas
