La lista de temas abrió con la potente "Rock Light Dust Star", canción que da título al último trabajo de la agrupación. El vocalista -vestido con una vincha de plumas y un saco tejido de colores vivos con flecos- domintó con seguridad el escenario desde el primer momento, con la seguridad y soltura digna de un artista que lleva casi 20 años de actividad.
Siguieron "Main Vein" y "Cosmic Girl", con algunos problemas en la ecualización del sonido que más tarde volvieron a repetirse en distintos momentos del show. Sin embargo, al público pareció importarle poco, ya que se entregó despreocupadamente al baile.
Entre tema y tema, Kay agradeció gritando "¡muchas gracias!", dijo que estaba feliz de estar de vuelta en el país y trató de comunicarse con la audiencia -estimada en unas 25 mil personas- a pesar de su limitado castellano.
Continuaron la lista de temas canciones como "You Give Me Something", con un arreglo más ochentoso que en su versión original; "Lifeline"; "Little L", con visuales estilo disco y palmas del público; "Space Cowboy" y "Feels Just Like it Should".
Más tarde llegaron "Loove Foolosophy", con una intro acústica y una vuelta de tuerca eléctrica que puso a todo el público a bailar, "Corner of the Earth", con un arreglo en clave de bossa nova, y "Travelling Without Moving", en versión más funk que en el disco del mismo título. Para el final quedó la arrolladora energía de "Allright" y "Deeper Underground", en una versión arrolladoramente rockera.
Y tras la ovación de un público que pedía por más, la banda volvió a escena. "Son una de las mejores muchedumbres del mundo. No hay dudas", dijo en inglés el vocalista, antes de hacer a manera de bis el hit "White Knuckle Ride".
Después llegó el momento de la despedida definitiva con el saludo final. "Muchas gracias Argentina. I love You. Thank You very much", explamó Kay, tras casi dos horas de concierto. (Reporter)

