"Lo que pasó es un acto de índole privada entre dos adultos. Tiene impactos en la vida de cada uno de nosotros. Las explicaciones pertenecen al ámbito privado. Me asombró la repercusión que tuvo. De terceros no tengo nada que decir", aseguró serio.
Sin embargo, los dolores de cabeza no paran para el economista, ya que la Revista Paparazzi descubrió que en el momento de las ahora famosas fotos en el automóvil, Lousteau estaba de novio.
La mujer se llamaría Julieta da Representação y trabajaría en una importante firma internacional. Desde que se supo el escándalo ella optó por el perfil bajo.
Nadie conoce, sin embargo, qué otras repercusiones habrá. Legrand, por su parte, apareció en un desfile el martes y se quebró en público al hablar del asunto.
"Lamentablemente han ocurrido hechos tan desgraciados en mi vida, tan dolorosos mi familia ha sido castigada y yo también. Yo estoy segura, nadie nos puede decir con una mano en el corazón que lo merecemos, no lo merecemos, se los puedo asegurar", dijo, entre lágrimas. (Reporter)

