Curiosamente, la prensa esperaba que la fiscal cumpliera su promesa de pedir la detención de Bártoli al adjudicarle la coautoría del homicidio, junto al ya preso Carlos Carrascosa, viudo de la víctima. En cambio, la fiscal solo anunció su intención de considerarlo partícipe primario del crimen -un rol menor al de coautor-, y aseveró que subsidiariamente, si las pruebas no le alcanzan, pedirá su condena por encubrimiento agravado.
Al término de la audiencia, Bártoli sostuvo irónico ante la prensa: "Faltó que haya tirado las Torres Gemelas". Antes de comenzar el debate había dicho que este proceso es una "inquisición", mientras su mujer había afirmado por radio que este juicio es "una ejecución".
Bártoli también dijo que ingresaba al juicio "con las peores expectativas" pues "seguramente me van a mandar a detener", y aseveró que "estoy con la verdad y me voy a defender". Pero al final no fue arrestado.
Los jueces María Elena Márquez, Alberto Antonio Ortolani y Ariel Introzzi Truglia arrancaron el debate a las 10.45 en una sala colmada de público y periodistas y escucharon los planteos con parsimonia.
Allí estaban todos los acusados: Bártoli, con un saco azul naval y camisa blanca a rayas; el vecino del country Sergio Binello y los hermanos de la víctima, John Hurtig y Horacio García Belsunce, con un saco marrón con parches en los codos y proclamando su actual ocupación de remisero, pese a su título de abogado y su pasado como periodista.
También estaba el médico Juan Gauvry Gordon, que alegó su inocencia por no haber hecho la denuncia policial cuando se encontró con el cadáver de la víctima, y la masajista Beatriz Michelini, acusada de limpiar la sangre de la escena del crimen.
Michelini, un personaje clave en este juicio, apenas tuvo que responder las preguntas de rigor sobre cuando nació y donde vivía, pero se puso a lagrimear.
Durante dos horas, la jueza Márquez presidió la audiencia con una suavidad llamativa y a las 12.45 decidieron pasar a un cuarto intermedio hasta el martes próximo, a las 10, para dar una respuesta a las partes.
Con ese plazo, indirectamente, también se hizo lugar a una de las quejas de la defensa de Bártoli, que quería una semana de suspensión del debate por la nueva acusación que pretendía imponer el Ministerio Público contra su cliente.
Ahora, la expectativa sobre la respuesta que deberán dar la semana próxima los jueces está en torno a la validez de esa doble acusación y también a la incorporación de la pericia acústica que hizo la Gendarmería Nacional durante el juicio oral contra Carrascosa, en torno a la llamada de emergencia a OSDE a las 19.07 del 27 de octubre de 2002, día del homicidio.
Para la Fiscalía, debajo de la voz de Carrascosa pidiendo auxilio para su mujer se escucha a Bártoli diciendo "tenela" y a una voz femenina que no pertenece a la de la masajista Michelini.
El jueves pasado, los fiscales Diego Márquez y Leonardo Loiterstein habían acusado a Irene Hurtig de ser la dueña de esa voz y por ello pidieron su detención. Pero ayer el juez de Garantías Ricardo Costa, en un duro fallo, rechazó ese planteo ante lo que consideró "precariedad" de pruebas del Ministerio Público.
Esos mismos fiscales que colaboran con la fiscal del juicio son a los que la defensa de Bártoli pretende apartar por, según su criterio, haber perdido su objetividad.
"Estos fiscales no defienden a la comunidad -dijo Novak- Y por si fuera poco piden la detención manifiestamente improcedente de Irene Hurtig para mortificarla a ella y a Guillermo Bártoli. No lo consiguieron, pero sí van a conseguir seguramente apartarla como testigo de este juicio".
Tanto Márquez como Loiterstein rechazaron su eventual apartamiento y defendieron su labor, mientras que respaldaron el planteo para que la prueba auditiva sea parte del debate oral y sirva así para fundamentar la acusación de Bártoli por el homicidio.
El único de los defensores que avaló la incorporación de la grabación fue Roberto Ribas, nuevo abogado de Michelini y ex representante de Nicolás Pachelo, el vecino del country Carmel hacia el que habían apuntado como sospechoso los García Belsunce.
Mientras tanto, la defensa de Bártoli se opuso férreamente a sumar la prueba acústica: dicen que la Fiscalía intenta "introducir nueva prueba" por la ventana.
