"No puede, como ocurrió en Santa Cruz, perder luego de 24 días de huelga 300 millones de dólares, 103 de actividad privada, 120 o 150 millones del estado nacional, en cobrar sus impuestos, y también la provincia perdió millones", lamentó, para señalar que "ni siquiera por un reclamo salarial, sino por una cuestión intrasindical" se generó ese litigio.
Por ello, sostuvo que "tiene que haber un replanteo sobre cómo abordamos los conflictos sociales, de puja por la distribución del ingreso" e insistió en que "los empresarios han tenido excelentes rentabilidades" y que "todos tenemos que poner algo para que esto funcione", en referencia al modelo.
La jefa de Estado realizó este llamado con la presencia de todo el elenco ministerial, el gobernador bonaerense Daniel Scioli, el dirigente sindical Julio Piumato (judiciales) y el titular de la UIA, Ignacio de Mendiguren, en el Salón de las Mujeres Argentinas de la Casa de Gobierno.
Allí, aseguró que "vamos a seguir comprometidos en una política de protección al desarrollo del trabajo y de la industria nacional, porque está en nuestro adn", y admitió que "tenemos todavía más de dos millones de argentinos por debajo de la línea de la pobreza y medio millón bajo la línea de la indigencia, más otros que no tienen tan buenos salarios; por eso el esfuerzo es de todos".
