El Vía Crucis, que se realiza por noveno año consecutivo, comenzará en la esquina de esa avenida con Luis Sáenz Peña, con palabras del obispo auxiliar de Buenos Aires, Horacio García, y luego recorrerá en calvario por las catorce estaciones instaladas hasta llegar a Plaza de Mayo.
Las Pascuas "son un momento para reflexionar y pensar en cuáles son los valores fundamentales que queremos transmitir. El Vía Crucis de Avenida de Mayo busca unir al pueblo argentino y fortalecer su fe y la esperanza”, sostuvo Manuel Pérez Amigo, presidente de la entidad organizadora.
"Este año, con el convencimiento de que los verdaderos hacedores del futuro son los jóvenes, convocamos a un grupo de ellos para transportar una segunda cruz, símbolo de la vida plena, del sacrificio y del fortalecimiento de la fe”, anunció.
La procesión -que se suspenderá si llueve- será presidida por el Cristo del “Buen Amor” -realizado por un imaginero catalán y donado por Héctor Scotta y Daniel Bertoni, por lo que también lo llaman el "Cristo de los futbolistas"- y la imagen de la Virgen Dolorosa, realizada en 1870.
Los procesantes llevarán en andas una cruz de 15 metros de largo y 130 kilos, "como una expresión de solidaridad a Jesús y muestra de sacrificio", y habrá un coro de ochenta voces y diez músicos.
En Plaza de Mayo un grupo de actores recreará la crucifixión de Jesús, luego monseñor Bergoglio dará su mensaje de Pascuas y por último se desarrollará la ceremonia del entierro de Jesús, que será recibido en la escalinata de la Catedral por el arzobispo y quedará expuesto en el altar mayo para veneración de los fieles. (Télam)
