El plantel de Tigre se encontró hoy con una desagradable sorpresa al instalarse en el vestuario visitante de la cancha de Gimnasia y Esgrima La Plata, ya que los bancos habían sido rociados con un pulguicida que al poco tiempo les produjo picazón y sarpullidos. Esto afectó especialmente al equipo de reserva, que, desprevenido, estuvo expuesto a los químicos por más tiempo.