La feria "es fruto de los peores momentos de la crisis de nuestro país en 2001, cuando las personas salían a rebuscarse como podían", dijo Scioli.
En declaraciones al canal C5N, el gobernador señaló que en una "Argentina normalizada", la actividad de La Salada es una "situación" que debe ser "pensada".
La Oficina del Representante Comercial de los Estados Unidos difundió un informe en el que consideró a La Salada como "el más grande de muchos mercados del mismo tipo establecidos en la provincia de Buenos Aires, al que se identifica fuertemente con la venta de productos falsificados".
En respuesta al documento, Jorge Castillo, administrador de la feria, aseveró en declaraciones radiales que "Norteamérica no puede cuestionar a nadie" porque "los delincuentes más grandes del mundo son ellos".
Castillo, sin embargo, admitió que "un 60 por ciento" de los productos que se venden allí son de "su propia marca" y el resto "ilegal".
"Somos todos morochitos, que venimos del fondo del tacho, que en los 90 nos destruyeron económicamente y laboralmente. El rebusque fue La Salada", expresó Castillo, en consonancia con la postura de Scioli.
