Los fundamentos de la resolución 35/2011 explicaron que el virus de la influenza o gripe se transmite por vía respiratoria, mediante gotitas expulsadas a través de la tos, estornudo o el habla, las cuales están suspendidas en el aire y entran en contacto con las mucosas de las vías respiratorias altas o conjuntivas.
Destacó que es un virus de fácil diseminación con una duración de la tasa de contagio de hasta siete días y se presenta de tres tipos antigénicos (A, B y C), que contienen en su superficie glicoproteínas denominadas hemaglutininas y neuraminidasas.
Esos antígenos facilitan la réplica viral y cambian periódicamente su secuencia de aminoácidos, lo que determina las variaciones del virus que produce enfermedad respiratoria, con mayor riesgo de hospitalización, complicación y muerte en individuos que pertenecen a grupos de riesgo.
Entre las complicaciones más frecuentes se encuentran la neumonitis, neumonía, bacteriana secundaria y descompensación de enfermedades crónicas cardiovasculares, pulmonares y metabólicas.
Señaló que la influenza pandémica es un tipo de gripe que se repite cada varias décadas y se propaga rápidamente por el mundo, caracterizándose habitualmente por causar colapso de los sistemas de salud, gran morbimortalidad, especialmente entre las personas más jóvenes y los inmunocomprometidos.
El nuevo virus de la influenza A H1N1 que causó la pandemia comenzó a circular en la Argentina en mayo de 2009, produciendo cerca de 10.000 casos confirmados y más de 500 defunciones.
