Ante el asombro generalizado, el jurado de Bailando 2010 se sentó a charlar con los chicos y de entrada, exigió más glamour en las performances que están por venir. Aníbal aconsejó que no le teman a la rigurosidad que implica la carrera de bailarin y que no se preocupen si no tienen una amistad con su pareja de baile: “Somos profesionales y aunque no nos llevemos bien con el compañero, en el momento de bailar hay que olvidarse de todo”.
Más tarde, el coreógrafo y productor teatral supervisó los ensayos de “disco”, a cargo Vanesa García Millán -que contó con la asistencia de Maximiliano Díorio para entrenar los trucos.


