El 13 de mayo de 2005, a pocas semanas de su elección, Joseph Ratzinger, en la catedral de San Juan, frente al clero, anunció en latín su decisión de consentir la apertura inmediata de la causa canónica para Karol Wojtyla, que era el nombre de Juan Pablo II.
Curiosamente Juan Pablo II fue quien derogó esa norma por primera vez, permitiendo el inmediato inicio del proceso canónico para la Madre Teresa de Calcuta, fallecida en 1997 y beatificada en 2003.
El proceso de beatificación de Juan Pablo II realizado el año pasado examinó una serie de documentos y testimonios, sobre el pontificado de casi 27 años de Juan Pablo II y la vida de un personaje que marcó la historia de la Iglesia católica.

