Proponen una tasa al transporte de hidrocarburos como alternativa al frustrado impuesto a los combustibles
El peronismo disidente de la provincia de Buenos Aires propuso hoy la creación de una "tasa de control de transporte de hidrocarburos líquidos y gaseosos" como alternativa al impuesto a los combustibles lanzado por el Gobierno bonaerense y dejado de lado ante el rechazo de la Nación.
López destacó en un comunicado que esta tasa, a diferencia del frustrado impuesto sobre los Combustibles, "recaería sobre las destilerías y no sobre los usuarios".
Las disputas entre la Nación y los bonaerenses tiene como realidad subyacente las dificultades fiscales y financieras de las provincias para cubrir no solo obras públicas sino también gastos corrientes, como se reflejó este año con aumentos impositivos en 18 de los 24 distritos subnacionales.
El problema cobró notoriedad con la decisión del Gobierno nacional de demandar a la provincia de Córdoba ante la Corte Suprema, porque el estado mediterráneo viene aplicando desde agosto una tasa sobre combustibles para el financiamiento de obras viales, que el ministro de Economía, Hernán Lorenzino, tachó de "ilegal e inconstitucional".
Asimismo, la ciudad de Buenos Aires avanza con la creación de un impuesto similar para el financiamiento del subte, que a partir del 1 de enero dejará de contar con subsidios nacionales.
En defensa de su proyecto, López indicó que "si bien hoy podría ser una alternativa desde el punto de vista recaudatorio, su fin va mucho más allá de eso: con la creación de este organismo se busca que la Provincia se centre en promover institutos y organismos que contribuyan a mejorar el desarrollo de la industria del petróleo y el gas en toda su cadena de comercialización".
La legisladora recordó al respecto que en Buenos Aires se refina el 56 por ciento del combustible que se produce en todo el país, en las destilerías ubicadas en Bahía Blanca, Campana, Dock Sud y Ensenada.
Además, se encuentran los mayores centros de fraccionamiento y distribución de gas licuado (GLP), ubicados en las localidades de Junín, Mar del Plata y San Justo, entre otras, envasados en garrafas que en su mayor parte son destinados a cubrir las necesidades de los sectores de menores recursos.