03.10.2012 - 23:55 | Deportes

Un verdadero papelón: Se suspendió el desquite Argentina-Brasil por un desperfecto en la iluminación

En un verdadero papelón internacional, el árbitro chileno Enrique Osses no tuvo más remedio que suspender este miércoles el partido desquite entre los seleccionados de la Argentina y Brasil debido a un desperfecto que redujo considerablemente la capacidad lumínica del Estadio Centenario, en Resistencia, Chaco.

Se suspendió el desquite Argentina-Brasil por un desperfecto en la iluminación

Osses esperó una hora, hasta las 23, para tomar la resolución, pero ante la persistencia del problema fijó una posición irreversible.

La falla eléctrica y la falta de alternativas le dio forma a este verdadero papelón que frustró la realización de la revancha del Superclásico de las Américas.

En el juego de ida, hace dos semanas, los brasileños se impusieron 2-1 en el estadio Serra Dourada, en Goiania.

El primero en confirmar la cancelación del cotejo fue el vicepresidente de Boca Juniors, Juan Carlos Crespi, quien se limitó a informar que "se suspedió" al salir del vestuario del árbitro, apenas pasadas las 23.

Poco después surgió Germán Lerche, presidente de Colón de Santa Fe y secretario de la Selecciones Nacionales de la AFA, para ofrecer algunos detalles de lo determinado por Osses y anticipar que no hoy ninguna fecha estimativa para la realización de esta revancha.

Lerche informó que "no hay fecha estimativa para jugar el partido entre la Argentina y Brasil", tras la suspensión por un desperfecto eléctrico del partido programado en la capital chaqueña.

"Es muy apresurado decirlo, pero no hay una fecha estimativa para jugar este partido. Me duele mucho por el espectador que se acercó hasta el estadio, por la expectativa ante un partido tan importante. Las condiciones no estaban dadas, hablamos con los jugadores y el árbitro y se llegó a la conclusión de que lo mejor era suspenderlo", precisó el mandamás de Colón.

Y argumentó: "Se esperó un tiempo prudencial, no han podido solucionar el inconveniente".

Por otro lado volvió a insistir con que estaba descartada una reprogramación para este jueves, ya que los jugadores de ambos seleccionados tienen compromisos con sus respectivos clubes.

"Es imposible jugar mañana. Tenemos que valorar cuestiones deportivas. Los jugadores brasileños tienen que jugar en su liga y nosotros tenemos que devolver los jugadores a los clubes ya que algunos juegan el viernes, otros el sábado", sostuvo.

Y concluyó: "Veremos cómo se reprograma este cotejo con las complicaciones lógicas que hay a la hora de reorganizar un encuentro".

Por su parte, Osses también habló con los periodistas para explicar los pasos que siguió antes de resolver la postergación definitiva de este choque entre los seleccionados domésticos de los dos gigantes del fútbol sudamericano.

"No se veía del todo bien a la hora del inicio, pero yo quise consultárselo a los arqueros, que son los que más lo podían llegar a sufrir. Y ambos, en forma independiente, me dijeron que no se veía. Para mí tampoco la luz era adecuada y entonces decidimos aguardar que se solucionara el problema", aclaró el juez trasandino.

Y remarcó: "Tomamos la decisión de esperar un tiempo prudencial, pero pasada una hora nadie nos garantizó que la luz iba a volver y decidimos suspenderlo".

Otro que habló fue el entrenador de la escuadra brasileña, Mano Menezes, quien, aunque valiéndose de un modo educado, se mostró crítico por lo ocurrido.

"Queríamos jugar y estamos muy tristes por no poder hacerlo. Se prepara especialmente un juego como éste y estamos muy decepcionados, creo que del lado argentino debe pasar lo mismo", subrayó el director técnico. Cuando se lo consultó acerca de quién había tenido la responsabilidad, eludió el tema: "Son cuestiones técnicas, pero deben prevenirse. No puede ser que dos potencias como Brasil y Argentina se queden sin jugar por un motivo como éste".ð E insitió: "Queríamos jugar. No tiene sentido venir de Brasil y no jugar. No podemos quedarnos para jugar mañana porque debemos respetar a los clubes y devolver a los jugadores".

Finalmente recordó que de niño le pasó algo así, pero en circunstancias muy diferentes a un choque de la magnitud del superclásico de América.