23.08.2012 - 0:29 | Deportes

Boca se durmió en los laureles e Independiente le empató sobre la hora

Boca Juniors e Independiente igualaron este miércoles 3-3 en La Bombonera su partido de ida por la segunda fase de la Copa Sudamericana en 90 minutos emotivos y cambiantes, al cabo de los cuales el resultado dejó más satisfecho al equipo visitante.

Los dos cometieron muchos errores, se mostraron inseguros y no capitalizaron de la mejor manera sus pasajes más favorables, pero esos conceptos quedan en un segundo plano por lo intenso que resultó el juego y por todas las alternativas que fueron sucediéndose.

Boca contó con una formidable labor de Juan Sánchez Miño, pareció tener el partido bajo control en el primer tiempo, pero se desequilibró con facilidad cuando lo atacaron y no definió en las varias ocasiones que tuvo para hacerlo.

Independiente, en todo momento, pareció un equipo permeable, dio muchas ventajas y no aprovechó el hecho de jugar con un hombre de más durante casi 40 minutos por la expulsión de Rolando Schiavi, pero algunas actuaciones individuales, como la de Jonathan Santana y la de Patricio Vidal, lo sostuvieron y posibilitaron que se llevara un empate.

El desquite se realizará el próximo miércoles en el Estadio Libertadores de América.

Boca comenzó dominando, haciendo circular bien la pelota a través de Cristian Chávez y Sánchez Miño. Pero la primera llegada clara le correspondió a la visita que a los 10 minutos estuvo cerca en una acción individual de Vidal, que finalizó con remate apenas desviado sobre palo derecho.

Cinco minutos más tarde, Leonel Galeano se enredó con la pelota en la puerta de su área, se cayó y permitió que el uruguayo Santiago Silva se escapara para enfrentar a Hilario Navarro y lo venciera con remate a palo derecho.

La superioridad de Boca fue acentuándose frente a un rival desconcertado. A los 22 minutos pifió Silva frente al arco y a los 26 Nicolás Blandi cabeceó absolutamente solo a las manos de Navarro.

Boca no aprovechó ese pasaje favorable y después el juego se hizo más equilibrado. A los 32 se lució Sebastián D'Angelo al salvar a los pies de Paulo Rosales tras un gran pase del colombiano Fabián Vargas para el ex Unión de Santa Fe. Y a los 41 escapó Silva por izquierda, pero definió mal de zurda.

En el minuto 44, Blandi se demoró y permitió que salvara Galeano. En cambio, en la contra Independiente no perdonó: Vidal le ganó a Christian Cellay por izquierda y sacó un centro bajo para que Santana igualara el partido.

La alegría no le duró nada a Independiente porque de inmediato Leandro Somoza recibió un pase hacia atrás de Silva y con remate al palo derecho de fuera del área puso el 2-1 parcial.

Iban 3 minutos del segundo tiempo cuando a D'Angelo se le escapó una pelota en su área y permitió que Rosales, con el arquero fuera de posición, volviera a empatar.

Cuatro minutos más tarde Boca quedó con 10 jugadores al ganarse Schiavi su segunda amonestación, e Independiente tuvo la intención de situarse en campo ajeno, pero quedó muy expuesto en defensa.

A los 11 D'Angelo salvó un cabezazo de Ernesto Farías y a continuación Clemente Rodríguez desperdició un estupendo contraataque que salvó Navarro.

El arquero anfitrión volvió a lucirse ante un nuevo cabezazo de Farías a los 19, pero el equipo rojo no conseguía serenarse para hacer valer el hombre de más, y la velocidad de Lautaro Acosta lo complicaba.

A los 31, después de una corajeada del uruguayo Emiliano Albín, de buen estreno, Sánchez Miño clavó un espléndido tiro libre en el palo izquierdo de Navarro y pareció sentenciar la historia.

A los 38 Independiente tuvo el empate dos veces: un disparo de Farías dio en el travesaño y acto seguido D'Angelo se lució ante el remate de Osmar Ferreyra.

A los 41 el que lo tuvo fue Boca en otra buena escalada de Albín que Acosta dilapidó al querer asistir a Silva en vez de patear al arco, permitiendo el rechazo de un defensor.

Finalmente, a los 44, Clemente Rodríguez paró mal una pelota en el área, se la robó Luciano Leguizamón y el lateral le cometió penal. Farías ejecutó dos veces, porque en la primera hubo invasión, no falló y estableció el empate final.