Platense perdió de local
Frente a Almagro uno a cero. No mostro actitud y se aleja de la punta del campeonato. En el último partido del años los hinchas insultaron a los jugadores.
Sin embargo, ambas defensas supieron neutralizar los diferentes intentos de aproximación de los delanteros. Fue por ello que tanto le local como la visita tuvieron marcadas dificultades para llegar a los arcos.
Cerca de la media hora de la primera parte llegó la emoción que sacudió al partido de la modorra generalizada, cuando Javier Molina encaró, sacó un remate desde fuera del área grande y Centeno mandó la pelota al corner. Después Ábalos tuvo una pseudo chance cuando cabeceó desviado ante la mirada de Centeno. Un minuto después, Olivares hizo una gran jugada tras parar la pelota con el pecho y girar sobre su propio eje para dejar desairado a dos de sus marcadores, avanzó unos metros y sacó un remate sin demasiada potencia, que durmió en las manos de Centeno.
Zacarías lo tuvo sobre el cierre, pero Ruquet le ahogó el grito a la parcialidad calamar, de unos 5 mil hinchas. Platense había sido más en aquella primera etapa.
En el complemento Platense entró dormido, sin reacción. Allí fue cuando Almagro lo aprovechó, porque luego de una escaramuza en el área grande, Barreiro limpió la jugada con un remate rasante que entró inapelablemente bajo la figura de Bernacchia, que nada pudo hacer. La visita encontraba la diferencia a su favor en el albor de un segundo tiempo que apenas había comenzado.
Con el paso de los minutos, y al llegar al cuarto de hora, Platense le trataba de imprimir cierto ritmo al partido pero sus impericias y la poca concepción de juego y fútbol le jugaban en contra. La visita tenía a su disposición los contraataques, en los pies de Figueroa y Sinisterra, que eran los jugadores más claros con la pelota que tenía el equipo de José Ingenieros.
La bipolaridad futbolística de Platense era abismal: Cuando el partido estaba cero a cero, el local era apático en la concepción de juego; pero entraba en una desesperación absoluta al estar en desventaja, con el equipo completamente descompensado. Entonces, ¿cuál era la idea de juego al plantear el partido en la previa?
Así fue que a los 23, Vega quedó mano a mano con Bernacchia, y el uno Calamar tapó providencialmente. Luego la volvió a tener el mismo Vega por la banda derecha, sacó el centro y quien desarmó el ataque fue Rutili. Platense estaba perdido en la absoluta intrascendencia y con un rendimiento futbolístico en franca caída libre, en comparación con lo demostrado en la primera mitad de la rueda inicial. Lo poco que construía era apenas el hecho de generar algún centro, pero nada más.
A falta de 10 minutos, Ábalos apiló defensores sobre el borde del área grande y sacó un remate rasante que Centeno desvió al corner. En definitiva Platense no jugó y Almagro lo hizo un poquito, por eso ganó.
El Calamar quedó con una enorme deuda pendiente porque no supo qué hacer con la pelota, careció absolutamente de riqueza técnica en sus futbolísticas y quedó en el debe con respecto a la entrega desde la actitud. Fabián Nardozza, entrenador del Marrón, parece haber perdido el timón del equipo desde la fecha 15 aproximadamente, cuando perdió contra San Telmo y desarmó un equipo que venía jugando aceptablemente. Por eso, el final del partido culminó con una lluvia de silbidos, insultos por doquier y un apabullante “Que se vayan todos, que no quede ni uno solo”.
Por su parte, Almagro, con poco juego y casi la misma pobrísima actitud de Platense, pasará las fiestas con una mueca de sonrisa, ante la inesperada victoria.
Estadio Ciudad de Vicente López, 12 de diciembre de 2011
Platense (0): Martín Bernacchia; Maximiliano Barreiro, Ángel Puertas, José Barreal, Gastón Schmidt; Federico Carneiro, Guido Rutili, Jonathan Zacaría; Juan Olivares; Alfredo Ábalos y Javier Molina. DT: Fabián Nardozza.
Cambios:
(54) Luis Solignac por Barreiro,
(64) Walter Ortiz por Zacaría,
(78) Alexis Blanco por Molina.
Almagro (1): Bruno Centeno; Hernán Ruquet, Lucas Crespín, Germán Lanaro, Adrián Iglesias, Agustín Farías, Oscar Acuña, Diego Figueroa, Brahman Sinisterra, Humberto Vega, Raúl Becerra. DT: Mario Finarolli.
Cambios:
(74) Cristian Cayetá por Acuña,
(85) Mauricio Suigo por Vega,
(91) Javier Santa Cruz por Figueroa.
Goles: (50) Becerra (ALM).
Amonestados: Puertas (PLA); Ruquet (ALM).
Expulsados: No hubo.
La figura: Vega (ALM).
Incidencias: Puertas (P) llegó a la quinta amarilla y no jugará ante Temperley.
Árbitro: Ángel Bracco.
Público: 5000 personas aprox.
Por: Diego Pintos