06.03.2016 - 21:39 | Policiales

Asesinó de 17 puñaladas a su ex mujer delante de su hijo y dos menores en Castelar

Un hombre asesinó hoy de 17 puñaladas a su expareja delante de su hijo de tres años y otras dos menores de edad, en una casa de la localidad bonaerense de Castelar, tras lo cual el agresor se dio a la fuga, pero horas después fue detenido en la ciudad balnearia de Mar de Ajó.

Fuentes policiales informaron que el hecho ocurrió en la madrugada de este domingo, alrededor de las 4:00, en una vivienda de la calle Curutchet al 1700, en la mencionada localidad del distrito de Morón.

La víctima fue identificada como Cynthia Verónica Laudonio, de 25 años, que trabajaba de peluquera.

El nene y las dos menores, de 8 y 10 años, se encontraban en la casa en el momento en que se produjo el sangriento crimen.

La mujer dormía en su casa cuando su expareja ingresó a la vivienda y la atacó con un cuchillo.

Fue la mayor de las chicas quien avisó al padre de la víctima que el hombre apuñaló a la madre.

Según trascendió, el hombre primero le dio una puñalada en el cuello y la mujer alcanzó a correr hacia el baño, donde la terminó de acuchillar.

Posteriormente, el presunto homicida se dio a la fuga, pero horas más tarde fue detenido por personal de la policía Bonaerense en la ciudad balnearia de Mar de Ajó y este lunes será indagado por la fiscal de la causa, Valeria Courtade, quien le imputa el delito de “homicidio calificado por violencia de género y por causar sufrimiento”, informaron fuentes judiciales.

El atacante fue identificado como Cristian Halliú, de 37 años, y al momento de ser apresado se ocultaba en la casa de un abuelo.

Graciela, la madre de la víctima, aseguró que el hombre “tenía restricción y denuncias”, para luego agregar que “no se tenía que acercar”.

La mujer mencionó que una de las chicas llamó al abuelo y le dijo que el hombre le estaba pegando a la madre y que estaba toda ensangrentada.

“Cuando llegó estaba agonizando. Fueron 17 puñaladas”, aseguró la mujer.

En tanto, Roberto, padre de la víctima, aseguró: “Estuvieron muy poco tiempo juntos. Estaba obsesionado con ella y mi hija no quería saber nada con él”.

“El 22 de febrero fue la última denuncia que hicimos por amenazas. Le decía que si no estaba con ella no iba a estar con nadie”, dijo.

Asimismo, Antonio, cuñado de la víctima, fue uno de los primeros en arribar al lugar y mencionó que cuando llegaron ya no había forma de salvar a la víctima.