Vecinos y remeros realizaron ayer una marcha náutica en Tigre
.Vecinos y remeros de Tigre se juntaron ayer en una marcha náutica. Denuncian que las embarcaciones grandes van a alta velocidad y faltan controles.
Casi como sucede en las calles de la Ciudad, pero en las aguas del Delta. Las embarcaciones más grandes circulan a gran velocidad, lo que genera olas muy importantes, que terminan afectando a las embarcaciones más chicas: las llenan de agua y las dan vuelta o las olas le “pegan” a los remeros y los arrojan al agua.
Y aunque existe una legislación vigente, vecinos y remeros se quejan de que no hay controles.
En enero la Prefectura Naval Argentina dispuso “la obligatoriedad de mantener en todo momento una velocidad mínima compatible con el buen gobierno del buque/embarcación, de manera tal de no generar oleaje que pueda producir situaciones peligroas y/o acaecimientos a las embarcaciones menores y/o daños a las zonas costeras”.
Sin embargo, más allá de esto, la gente se queja de que no hay controles.