La jueza de los cortes en Panamericana denuncia que el gobierno convalida piquetes en la Capital
La jueza federal Sandra Arroyo Salgado, que ordenó que la Gendarmería deje de intervenir en los piquetes que se realicen en la autopista Panamericana por el conflicto de Lear, denunció hoy que desde el Gobierno se convalidan los cortes de tránsito “según sea la naturaleza del reclamo o el color político de los manifestantes”.
Para Arroyo Salgado, “el tema es que desde el Poder Ejecutivo no hay políticas de Estado claras en la materia” y sostuvo que frente a los cortes de tránsito “no se pueden tomar una decisión según sea la naturaleza del reclamo o el color político de los manifestantes”.
La jueza reivindicó su decisión de prohibir a la Gendarmería Nacional que siga actuando en el desalojo y represión de los trabajadores de la autopartista Lear y militantes de izquierda, que suelen bloquear el tránsito en la autopista Panamericana, en la localidad de General Pacheco, partido de Tigre.
Y sostuvo que durante la represión de la Gendarmería, el 23 de octubre pasado, que terminó con unos 50 manifestantes heridos de bala, 13 de ellos hospitalizados, “se planteó una situación de serio riesgo para la vida e integridad de los manifestantes y los periodistas”.
La magistrada pidió al Ministerio de Seguridad que reemplace a los gendarmes por otra fuerza en el marco de una causa impulsada por el diputado nacional Nicolás del Caño (PTS-FIT) y otros dirigentes de izquierda, quienes denunciaron al secretario de Seguridad, Sergio Berni, y a la fuerza de seguridad por la represión.
El jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, sostuvo hoy que el Gobierno “respeta” el fallo de la jueza Arroyo Salgado , aunque insistió que la protesta se “transformó en algo político”.
El conflicto con los trabajadores de Lear comenzó el 28 de mayo último, cuando la autopartista suspendió por tiempo indeterminado a 330 operarios y despidió a otros 110.
La decisión empresarial derivó en una serie de cortes en la Panamericana, algunos de los cuales terminaron con violentos choques y la represión de fuerzas de seguridad.
La compañía sumó otro conjunto de cesantías y los operarios llevaron la protesta al Ministerio de Trabajo de la Nación, donde lograron algunas reincorporaciones.
En medio de esos reclamos, lograron el apoyo de agrupaciones de izquierda y realizaron otros cortes en la Panamericana con vehículos estacionados en los carriles centrales, lo que generó trastornos para circular en la hora pico de la mañana y derivó en detenciones, como la de la nieta recuperada Victoria Moyano.
También, se registró el incidente de un gendarme que se arrojó contra uno de los vehículos detenidos, actitud defendida por Berni, quien recibió múltiples críticas.