11.09.2014 - 17:01 | Información General

Procesan sin prisión preventiva y por homicidio culposo al conductor que causó la muerte de un niño en la General Paz

La Justicia porteña dictó el procesamiento para un conductor que alcoholizado provocó a fines de julio un accidente en la avenida General Paz, a la altura del barrio porteño de Villa Devoto, en el que un niño de 3 años murió luego de salir despedido de un auto.

Fuentes judiciales informaron a Télam que la jueza de instrucción Fabiana Palmaghini decidió procesar al conductor Juan Manuel Sánchez Villar (31) como autor de los delitos de "homicidio culposo agravado" -que prevé una pena de 2 a 5 años de prisión-, por la muerte de Bautista Jara (3) y "lesiones culposas" por las heridas que sufrieron los padres en el choque.

Además, la jueza trabó sobre los bienes de Sánchez Villar un embargo por un millón de pesos.

La magistrada decidió que Sánchez Villar continúe en libertad, ya que al no tener antecedentes y tratarse de un delito excarcelable, optó por dictar el procesamiento sin prisión preventiva.

Este procesamiento va a ser apelado por la querella de la familia Jara, que a partir de los exámenes de alcoholemia que determinaron que el imputado estaba ebrio y de los videos de las cámaras que captaron el accidente y la velocidad a la que circulaba el conductor, intentará cambiar la carátula a "homicidio simple con dolo eventual", que prevé una pena de prisión de 8 a 25 años.

Es que, según consta en el expediente, los exámenes de alcoholemia determinaron que Sánchez Villar tenía 2,42 en orina y 1,69 en sangre, es decir, que había bebido entre tres y cinco veces más de los permitido, que es 0,5.

Si bien aún se espera el resultado de las pericias accidentológicas, la querella al menos hizo la estimación de que Sánchez Villar circulaba a unos 150 kilómetros por hora cuando embistió el auto de la familia Jara.

El fiscal que actúa en la causa, Pablo Recchini, ya le solicitó a la jueza Palmaghini que sean secuestrado los videos de las cámaras de seguridad del boliche de la Costanera Norte porteña donde el imputado pasó la madrugada, para ver si hay imágenes de su estado de ebriedad.

Incluso, los investigadores analizaron el Facebook del acusado, donde se pudo determinar que alrededor de las 6 de la mañana posteó desde su celular algunas fotografías suyas dentro de ese boliche, según detallaron voceros judiciales.

El accidente ocurrió el domingo 27 de julio alrededor de las 8 cuando Jara, su mujer y su hijo menor, Bautista (3), viajaban en un Fiat 147.

La familia había salido de Tigre, donde vive, y circulaba en caravana detrás de un micro donde iba su hijo mayor, de 7 años, rumbo a un torneo de Taekwondo en la localidad bonaerense de San Justo, partido de La Matanza, del que iba a participar.

Jara contó que cuando pasaba por General Paz en su intersección con la avenida San Martín, en Villa Devoto, fue embestido de atrás por una camioneta marca Kia que circulaba en el mismo sentido, pero a una altísima velocidad.

El Fiat 147 dio varios trompos hasta que se estrelló contra una columna de luz, y Bautista, que venía durmiendo, acostado en el asiento trasero, salió despedido del auto y quedó malherido en la banquina.

Bautista fue trasladado por una ambulancia de paramédicos que pasaba por el lugar, primero al Hospital Thompson de San Martín, el más cercano, pero como no había neurocirujano lo derivaron al Eva Perón, del mismo partido bonaerense, donde a la media hora le avisaron que había fallecido.