"Todo lo que falta hacer, solo se puede hacer en democracia", afirmó Cristina Fernández de Kirchner
La Presidenta afirmó que hoy más que nunca la ratificación de la democracia, frente a los violentos, frente a los que quieren instalar el miedo a la gente, frente a la conmoción que provocan escenas que realmente conmueven consternan y algunas avergüenzan.
Entre los invitados especiales al acto en el Museo se encontraban los ex presidentes Fernando de la Rúa y Adolfo Rodríguez Saa, y el dirigente radical Ricardo Alfonsín, en homenaje a su padre, Raúl Alfonsín, el primer presidente de la democracia recuperada.
La Presidenta, flanqueada por el jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, y el ministro de Justicia, Julio Alak, comenzó el acto con una videoconferencia con el cantante y autor catalán Joan Manuel Serrat, a quien otorgó el premio “Azucena Villaflor” por la defensa de los derechos humanos de los argentinos.
Condenó a los delincuentes que realizaron saqueos y pidió a la Justicia que aplique la ley a los policías que cesaron sus tareas dejando indefensos a los ciudadanos.
“No soy ingenua, no creo en los contagios, por el contagio se dan las paperas, la varicela o la rubeola, pero algunas cosas que pasan en la Argentina y en determinadas fechas y protagonistas no son por contagio. Son con planificación y precisión quirúrgica”, dijo.
“Tengo una sola certeza absoluta, inconmovible: todo lo que nos falta hacer solo se puede hacer en democracia, respetando la Constitucion y las leyes y las autoridades elegidas por el pueblo; el que crea que hay un camino alternativo que no se disfrace de cordero, que lo diga", advirtió Cristina Kirchner.
La Presidenta rindió homenaje a Raúl Alfonsín, a quien le tocó gobernar la primera etapa de la democracia recuperada en lo que consideró que era “una Argentina en libertad condicional, una democracia en libertad condicional” que altibajos fue consolidándose a través de los años.
"Hoy más que nunca, la ratificación de la democracia, frente a los violentos, frente a los que quieren instalar el miedo a la gente, frente a la conmoción que provocan escenas que realmente conmueven, consternan y algunas avergüenzan", dijo, y aseguró que "no vamos a ceder frente" a quienes quieren alterar la situación. “Ver gente que saqueaba en autos y 4x4, avergüenza pero también debemos pedirle a la Justicia que defienda a los ciudadanos y a las organizaciones democráticas”, dijo.
"Toda la sociedad debe condenar y la justicia juzgar los saqueos" y dijo que la Justicia también se debe aplicar a los policías que aplican "la extorsión a una sociedad a los que portan armas para defender a la sociedad y no para atacarla".
La Presidenta destacó que por esta razón es necesaria “la división de poderes y también de la misma manera que en estos 30 años a partir de procesos difíciles, complejos, logramos una nueva defensa, una reinsersión de nuestras Fuerzas Armadas a los procesos democráticos hay que hacer lo mismo con las fuerzas policiales de una buena vez por todas, es necesario y no significa no reconocer derechos, pero sí condenar sin dudas la extorsión a una sociedad por arte de aquellos que portan armas para defenderla y no atacarla y menos aún lo que hemos visto y cuentan los propios gobernadores”, dijo en el sentido de tener información de zonas liberadas “para que pasen este tipo de cosas”.
Expresó su deseo de “solidarizarme con todos aquellos ciudadanos que se vieron afectados en sus derechos y no fueron defendidos por quienes tenían la obligación constitucional de hacerlo".
“Hoy no es el día de un partido, hoy es el día de la democracia y por eso estamos aquí reunidos, para comulgar esa democracia y fundamentalmente para condenar a los violentos”
Lamentó que hoy existan "quienes quieran" opacar la celebración de los 30 años de democracia, y dijo que "cosas que pasan en el país no son por contagio, son por planificación con precisión quirúrgica" pues "muchos son instrumentados para servir a fines que terminan volviéndose en contra".
Afirmó que resolvió seguir adelante con el acto programado para hoy “por aquellos que, como dijo Serrat, en honor a los que pelearon y cayeron, a los que pelearon y ya no pelean más y a los que siguen peleando, a todos" y "también en nombre de Néstor que le tocó asumir la Argentina en el 2003", dijo.
Sostuvo que “el homenaje a la democracia es llamar las cosas por su nombre, es rescatar los valores de la democracia, y lo que hemos logrado, y saber que estas cosas no suceden por casualidad: que estas cosas suceden porque se quiere desgastar los valores de la democracia y que la gente piense que es mejor vivir de otra forma que es más seguro vivir que en democracia”
“Hemos tenido experiencias muy terribles en la Argentina y esas políticas han fracasado porque la inclusión social y el control civil y político de los organismos de seguridad es lo que garantiza la verdadera seguridad de los ciudadanos”, afirmó.