25.10.2013 - 0:03 | Policiales

Condenaron a la joven que mató a su novio al arrojarle agua hirviendo

La joven Florencia Trías fue sentenciada hoy a nueve años de prisión por haber provocado la muerte de su novio, Matías Cuello, al arrojarle agua hirviendo durante una discusión de pareja, en un fallo considerado "una burla" por la familia de la víctima, que esperaba "una condena ejemplar".

El fallo fue emitido hoy por el Tribunal Oral en lo Criminal 4 del Departamento Judicial de San Isidro quien encontró a la joven, actualmente de 20 años y madre de una beba de un año, como culpable del delito de "homicidio simple".

El fallo respondió al pedido de la fiscalía, mientras que desde la defensa de la joven habían pedido su absolución al entender que el asesinato se produjo en defensa propia, por lo que había calificado el hecho como un "homicidio preterintencional".

El fallo no conformó a los familiares del joven asesinado, que esperaban una pena mayor para Florencia, quien hasta hace pocos días había gozado de un régimen de libertad condicional.

"Esperábamos una condena ejemplar y no esta burla, Esperábamos una condena mayor para una asesinada. A nuestro hijo no nos lo devuelve nadie", expresó el hombre, que adelantó la intención de apelar el fallo.

Cuello advirtió que se argumentaron "mentiras" desde la defensa como el hecho de que la joven fue golpeada por un palo por su hijo, en el incidente que derivó en el crimen.

"Era mentira, las lesiones las tenía él por haber sido golpeado por ella con el palo", afirmó en ese sentido.

El hombre contó que se encuentra en plena lucha para obtener un régimen de visitas de su nieta, ya que la familia de la joven se niega a permitir a la pequeña mantener contacto con sus parientes paternos.

El asesinato se produjo el 15 de abril de 2012, cuando los integrantes de la pareja discutieron en la casa que ambos compartían en la intersección de las calles Almonacid y Oliden, en la localidad de Manuel Alberti, del partido bonaerense de Pilar.

En ese contexto, es que Trías arrojó el agua hirviendo que contenía una pava eléctrica en el rostro y otras partes del cuerpo de Cuello, de 24 años.

El joven fue trasladado con graves quemaduras en la mitad de su cuerpo, aunque el 7 de mayo siguiente mientras era asistido en una clínica de Vicente López.

De acuerdo con la versión que había argumentado la joven, todo ocurrió en forma accidental cuando estaban discutiendo y su novio la golpeó, como -según dijo- lo había hecho en ocasiones anteriores.

A esa circunstancia se sumó el hecho de que los familiares de Cuello denunciaron que el joven había sido golpeado anteriormente y le habían aconsejado realizar la denuncia.