28.08.2013 - 9:33 | Internacionales

Japón eleva a nivel 3 la gravedad de la fuga en Fukushima-1

A nivel 3 de gravedad, en la escala internacional de sucesos atómicos, elevó la Autoridad de Regulación Nuclear de Japón (NRA) la reciente fuga de agua radiactiva de un tanque de la accidentada central de Fukushima-1.

Debido al alto nivel de contaminación del agua de la filtración, detectada la semana pasada, que inicialmente la NRA clasificó en el nivel 1 de la Escala Internacional Nuclear y de Sucesos Radiológicos (INES), el órgano lo rectificó al día siguiente y recomendó elevar la gravedad al grado 3.

La categoría 3 de INES, que incluye ocho niveles de gravedad (de 0 a 7), se define como un "incidente serio", mientras que la 1 se describe simplemente como una "anomalía".

La filtración, de unas 300 toneladas de líquido, ocurrió en uno de los casi mil tanques que se construyeron como medida de emergencia tras el accidente de 2011 para almacenar parte del agua empleada como refrigerante en los reactores de la planta, la cual es altamente radiactiva.

El NRA decidió finalmente elevar la gravedad tras consultar al Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA).

El comité del OIEA que asesora la aplicación de la escala INES respondió que "puede ser una opción para las autoridades japonesas el considerar este evento (la fuga de agua) como independiente del accidente de Fukushima Daiichi", de acuerdo a un documento publicado hoy por el regulador japonés.

El comité basó esta respuesta en "que el evento tuvo lugar en una "nueva" instalación diseñada con unos fines de seguridad radiológica específicos".

Hasta ahora la NRA dudaba sobre la validez de aplicar la escala INES a un incidente acontecido en un instalaciones nuevas dentro de una central donde la crisis nuclear en sí aún no fue superada, y que además ya fue calificada con 7, el nivel máximo de gravedad.

Por su parte, la OIEA también recomendó a las autoridades niponas estudiar la aplicación de un plan de comunicación integral que "ayudaría a transmitir de manera clara" lo que sucede en la central, más allá de optar por la simple aplicación de la escala INES, según despacho de EFE.

La fuga detectada en el tanque se sumó al problema de la acumulación de agua contaminada en los sótanos de los edificios de los reactores, que provoca el vertido de unas 300 toneladas diarias de agua contaminada al océano Pacífico y supone el principal desafío a la hora de cerrar la crisis en la planta. (Télam)